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viernes, 29 de enero de 2010
21 Días en (la industria de) el porno
Publicado por el sibarita
Manué
a las
20:23
Es un secreto a voces que Izquierda y Derecha en la actual "democracia" vienen a ser prácticamente lo mismo. Son el resultado de maquillar de dos maneras opuestas la misma idea: ofrecer al pueblo un caramelo ideológico que permita a los poderosos mantener inmóvil el sistema. De esta forma, las mal llamadas Izquierda y Derecha van a ser interpretadas hasta un límite impuesto por esta inmovilidad. La mal llamada Derecha va a predicar unos valores de decencia y moral, pero no va a permitir que los más pobres vivan con una decencia tal que para conseguirla habría que repartir los bienes de los ricos; va a fomentar el libre mercado pero cuidándose siempre de que esta libertad sea disfrutada sólo por unos pocos. La mal llamada Izquierda, por su parte, va a aplicar consignas de progreso como la "libertad del individudo", pero no dejará que el individuo sea demasiado libre y, para disimularlo, hará insignificantes gestos que serán magnificados a bombo y platillo usando los medios oportunos. Dará, por ejemplo, el derecho al matrimonio a los homosexuales, que es, a mi juicio, una de las cosas más ridículas por las que un gay debería luchar. Se vanagloriará también de que ha conseguido la igualdad para la mujer en forma de incorporación al trabajo de ésta, como si fuera ésa una idea ante la que cualquier empresario no se frotaría las manos: la incorporación de la mujer al trabajo ha significado, a la larga, que los empresarios han visto doblar sus plantillas sin necesidad de duplicar los salarios ya que, hoy en día, suelen hacer falta dos sueldos para poder sacar adelante un hogar. Lo ideal sería, claro está, que el avance no hubiera significado que trabaje obligatoriamente el hombre y la mujer, sino que pueda trabajar el hombre o la mujer a elección libre de ambos. Por eso tenemos que temer que el hecho de que las mujeres estén protestando porque cobran menos que los hombres al final no acabará bien: antes o después veremos que lo que se conseguirá no será que les suba el sueldo a ellas sino que se les baje a ellos.
El ejemplo de que la mal llamada Izquierda levanta sólo las barreras que interesan al poder lo tuvimos reflejado el otro día en algo aparantemente tan inocente como la edición de esta semana del programa 21 Días de Cuatro, uno de los canales de televisión más abiertamente afines al gobierno de Zapatero. No vi el programa entero, pero con lo poco que vi pude apreciar la constatación de como, si bien la incorporación de la mujer al trabajo es un asunto que interesa, y mucho, al poder, la liberación sexual de la mujer es un asunto por el que no merece la pena luchar, de ahí que no se haya invertido ningún esfuerzo en ello y que, como demuestra el programa, la mujer en asuntos de sexo esté tan apartada como hace décadas. Samanta Villar es una mujer que ha practicado delante de la cámara actividades tan denigrantes como vivir en chabolas o entre cartones; tan perjudiciales como fumar porros, o tan dramáticas como llevar una conducta anoréxica. Resulta que Samanta a la hora de acercarse al mundo del porno no ha participado en una sóla escena porque, claro, "no iba a caer tan bajo". De ahí que el programa no se llamara "21 Días haciendo porno", sino "21 Días en la industria del porno". Haber participado en el porno como actriz en vez de limitarse a sujetar una cámara y hablar con cuatro o cinco participantes no habría sido digno, como sí lo fue estar tres semanas sin comer o haciendo culto al cuerpo, eso sí que es dignidad.
Visto así, el programa (o al menos lo que yo vi) no tuvo desperdicio. Fue una sucesión de perlas. Hay un momento en el que Samanta asiste al rodaje de una escena de sexo explícito al aire libre, en pleno Otoño. Al final, Samanta le pregunta a la chica cuánto va a cobrar, y ésta, desnuda y casi sin poder hablar debido al frío, le contesta que quinientos euros por dos escenas. Acto seguido, Samanta habla a la cámara y denuncia lo poco que se cobra en el porno, "doscientos cincuenta euros por escena, tres horas de trabajo pero ¡qué trabajo!" (sic). No sé si Samanta sabrá cuantas mujeres en este país cobran menos que eso en una semana por estar ocho horas diarias asqueadas en una oficina, mujeres que han estado toda su juventud estudiando y sacando excelentes notas para que, al final, su carrera de filóloga sólo le sirva para trabajar de teleoperadora. Eso es progreso, eso es igualdad. Que te paguen doscientos cincuenta euros por follar es denigrante. En otro instante vemos a una actriz haciéndole una felación a su compañero, pero la escena se ve borrosa, censurada. Al principio pensé que lo hacían así por el viejo tabú del pene masculino. Pero no es ésta la razón, hay más momentos del reportaje en el que aparecen desnudos frontales de ambos géneros. La razón por la que no podemos ver una felación en un canal de televisión decente es porque así se está mostrando a una mujer al servicio del hombre, realizando una tarea que siempre satisface al macho pero rara vez a su compañera. Puedo volver a repetir el ejemplo de la licenciada empleada como teleoperadora por un sueldo miserable, un caso en el que la mujer está satisfaciendo a un tercero sin sacar apenas beneficio, pero puedo también citar otros momentos del mismo programa en los que veíamos a un actor porno, en pleno acto, abofeteando a la actriz en la cara ¿acaso esto no hay que censurarlo?
jueves, 28 de enero de 2010
Publicado por el sibarita
RAMON RAMIREZ
a las
17:23
Escuchando la radio el otro día, me acorde de una serie que veía en la tele y que no aparece en las 100 mejores series de la historia, y me pregunte, que si no aparecen seria, porque solo yo y unos cuantos como yo la habrían visto, por lo tanto hoy, en honor a J.K. voy a rememorar……..
LAS SERIES QUE MAS ME GUSTARON Y QUE NO LAS CONOCEN NI SU PUTA MADRE.
Después de este fantástico titulo voy a empezar a enumerarlas, a lo mejor me dejo alguna, pero seguro que algún que otro personajillo de los que andan por este blog me las hará recordar.
1º.- TAN MUERTOS COMO YO
Narra la historia de una niña (tipo generación NI-NI), que no quería ni trabajar ni estudiar y que en los primeros cinco minutos de la serie se muere porque le cae una tapadera de bater que se había caído de la estación MIR (me acorde de esta escena al escuchar en la radio hablar sobre un libro “MALDITO KARMA”, que empieza justamente así.)
Después de su muerte se convierte en un fantasma que tiene que trabajar como la muerte, tocando a otros seres vivos y matándolos en accidentes que algunas veces eran muy rebuscados (tipo “DESTINO FINAL”), no tiene otro aliciente de ser una especie de comedia con humor negro y ver como una niña pasota pasa hasta de ser La Muerte.
Lo que me acuerdo de la serie: El principio cuando la chica es tocada por un negro y esta se extraña, y cuando se sienta en el parque para comer su merienda ve como desde el cielo se le acerca algo envuelto en llamas y solo puede decir sin moverse “joder”

2º.- SLIDERS (SALTO AL INFINITO)
En esta serie nos narra la historia de un joven Quinn Malory que crea un agujero en el que poder viajar por universos paralelos y ver así los distintos mundos de la tierra. Esta es una serie que trabaja con el principio de “y si….” El primer episodio trata de cómo USA esta gobernada por los nazis, también había capítulos en los que no se había descubierto la penicilina, o América gobernada por el reino Ingles o por el reino español, estaba muy bien la serie y el protagonista es Jerry O'Connell, lo conoceréis por “Crossing Jordan”, de las series anteriormente mencionadas.
Lo que me acuerdo de la serie: Viajan a un mundo en donde no se ha descubierto la penicilina y mucha gente muere por enfermedades comunes como un resfriado, además existe una empresa que monopoliza los medicamentos y los protagonistas crean penicilina a partir de un sándwich con moho que encuentran en la basura, un pelin peculiar.

3º.- EL PROFESOR POOPSNAGGLE Y EL SECRETO DE LAS SALAMANDRAS DE ORO
Esta serie va dedicada a José Miguel que se que tiene buenos recuerdos de ella la historia (cuentan en Internet) trata de cómo el profesor García se estrella en un campamento de niños “EL VALLE SECRETO” (si ya se que es una serie australiana sobre un campamento de niños repelentes), con un autobús que volaba mediante unos globos y convencen a los niños para que le ayuden a encontrar las 7 salamandras de oro que contenían cada una un mineral que juntándolos todos creaban un combustible no contaminante. En nuestra época la ecología era lo que primaba y a lo que todo el mundo se apuntaba o es que ya no acordáis del “Capitán Planeta” (Tierra, agua, aire, fuego, luz…… capitán planeta es nuestro héroe, va a dejar la contaminación a cero….)
Lo que me acuerdo de la serie: Mas bien poco lo único era el autobús rojo con un globo y los niños mirando por las ventanas, además de las salamandras que se parecen mucho al logotipo de una tienda de muebles “BANAK”)

4º.- MISTERIO PARA TRES
Os acordáis haya por los 80 una serie que emitía telecinco que trataba de tres personas que buscaban objetos endemoniados de una tienda de antigüedades, pues esa es la serie de la que voy a hablar. El propietario de una tienda de antigüedades hizo un pacto con el diablo para ser inmortal, a cambio le dejo endemoniar todos sus objetos, como el diablo era un poquito cabrón le engaño dándole la inmortalidad pero no impidiendo que envejeciera, pues el dueño se mata y heredan la tienda unos sobrinos suyos, y como ellos no quieren tener la tienda, venden todos los objetos sin saber que son una putada, hay comienza la historia, buscando los dos familiares de la tienda, conjunto a un profesor de esoterismo, los objetos y recuperándolos pasando por muchas aventuras, que no tenían prácticamente miedo pero que como yo era muy chico, algunos episodios me daban un poco de canguelo.
Lo que me acuerdo de la serie: Una muñeca de porcelana que tenia vida y era un poco cabrona, ese episodio si que dio miedo y yo sin pensarlo agarre una muñeca de mi hermana y me escondí en un rincón oscuro y cuando paso mi hermano lo intente asustar con la muñeca, hostion que me cayo por parte de mi hermano.

5º.- BUSCATE LA VIDA
Esta serie os acordareis por el protagonista un treintañero calvo que aun era repartidor de periódicos y vivía con sus padres, un perdedor al estilo de “Que vida mas triste”, pero la serie era genial y tenia un humor acido y muy negro, era buenísimo.
Lo que me acuerdo de la serie: El protagonista se va de casa de los padres (que siempre estaban desayunando y en bata) y se va a vivir con un tipejo cabron en unos de eso días se encuentran con un extraterrestre que era todo lo contrario a ET y por un accidente se muere, y no tienen mas que comérselo, ya que estaba según los protagonistas buenísimo porque segrega una salsa que le daba muy buen sabor a la carne, los restos lo dejaron en la nevera y cuando fueron a comer mas al día siguiente se había regenerado y después de pegarle una patada al prota se larga en su nave, episodio inmemorable.

6º.- ENANO ROJO
Quien no se acuerda del holograma, Gato, el tío de las rastas y el supercomputador, una serie de un grupo de supervivientes en el espacio, dentro de una nave que se llama ENANO ROJO, esta serie era una gran serie de culto y creo que todos la recordaran, tenia algunos episodios que molaban mucho, aun pasando tantos años creo que esta serie es una de las mejores que echaban en esa época e incluso en esta, con un aspecto parecido a “Los informáticos”,
Lo que me acuerdo de la serie: No me acuerdo de episodios enteros pero si del protagonista negro que hacia de GATO, un ser que había evolucionado a partir de la gata que tenia el protagonista antes de quedarse en una cámara de hibernación dormido durante siglos.

7º.- EL CUENTA CUENTOS
Esta serie empezaba con un hombre sentado con un perro que hablaba, junto a una chimenea y contaba unos cuentos que eran muy buenos, estéticamente hablando, creo recordar que muchos cuentos tenían algunas marionetas como las de “El cristal oscuro” o la “dentro del laberinto”, luego leyendo en Internet me entere que Jim Henson era el productor y de hay lo de las marionetas.
Lo que me acuerdo de la serie: Me acuerdo poco de la serie, se que era muy buena, pero no recuerdo mucho de la serie aunque el señor moderador de este blog puede refrescarnos la memoria, no es así?

8º- MEDICO PRECOZ
Quien no se acuerda del el doctor Doogie Howser, un chaval con un coeficiente intelectual altísimo que se saco la carrera de medicina siendo un chaval, era una serie buenísimo interpretada por Neil Patrick Harris, el cual lo podemos ver ahora en la serie “Como conocí a vuestra madre” ahora ya un poco mas crecidito. La serie trataba de las historias de un chaval que podía recetar drogas pero no podía comprar cerveza, y al final de la serie me acuerdo que se ponía con el ordenador a escribir en su diario sobre lo que había aprendido en el día, snif que bonito.
Lo que me acuerdo de la serie: Pues lo dicho de la serie no me acuerdo mucho pero si del ordenador y de la musiquilla de fondo cada vez que escribía algo, son pequeñas notas musicales que están metidas en tu cabeza y que sabes que esta ahí hasta que vuelves a escucharla por casualidad y te viene la imagen de la serie a tu cabeza, increíble.

9º- LA SUPERABUELA
Alguien recuerda a esa anciana, que tenia superpoderes y que podía correr mas rápido que nadie y con una superfuerza, pues esa señores es la superabuela, una serie inglesa sobre una mujer mayor que ayudaba a sus nietos con sus superpoderes, lo que pasa que cuando bebía leche se le iba todos los poderes y volvía a ser una abuela normal, hay que ver los truños que nos tragábamos cuando éramos niños, no?
Lo que me acuerdo de la serie: Sobre todo me acuerdo del personaje una anciana, con una falda escocesa que cada vez que corría se la arremangaba y salía pitando, si la volviese a ver me quedaría perplejo de la mala que podría ser.

10º.- BAJO LA MONTAÑA
Bien esta serie creo que no la conoce nadie, pues creo que soy el único ser humano que se acuerda de esta serie, la echaban creo recordar en canal sur, cuando solo existían 3 canales, trataba de dos niños que Vivian con su abuelo y un día el les cuenta que provienen de una raza alienígena que luchaba contra otra que se había instalado en el planeta tierra y que quería destruirla. La otra raza era como unas babosas muy feas que se convertían en seres humanos con sus trajes y todo, cuando se querían convertir de humanos a babosas, se tiraban por unos toboganes que había en el interior de la montaña y por el camino se convertían en babosas gigantes. Los niños tenían dos piedras una roja y otra azul, que cuando estaban cerca de extraterrestres disfrazados de humanos empezaba a brillar. Como veis es una serie un poco rarita, como yo.

Lo que me acuerdo de la serie: Pues esta serie recuerdo solo el final y es que para matar a los alienígenas los niños tenían que tirar las piedras a ambos lados de la montaña, en un lago y desde el lago salía un arcoiris por lado de color azul y por el otro de color rojo y al unirse en lo alto de la montaña mataban a los malos, el problema venia debido a que la niña se le cayo la piedra antes de tirarla al lago y parece ser que la estropeo, y el arcoiris azul le costaba subir pero al final, como no, lo consiguió.
Bueno chicos esto es todo lo que me acuerdo de series entrañables, aunque me he dejado en el tintero otras muchas como pueden ser “Edición anterior”, “Primos Lejanos”, “El valle secreto”, “doctor Who (la antigua)”, “El halcón callejero”, “El trueno azul”, y muchas mas, otro día hablare sobre las series antiguas de dibujos animados hay si os acordareis la gente.
LAS SERIES QUE MAS ME GUSTARON Y QUE NO LAS CONOCEN NI SU PUTA MADRE.
Después de este fantástico titulo voy a empezar a enumerarlas, a lo mejor me dejo alguna, pero seguro que algún que otro personajillo de los que andan por este blog me las hará recordar.
1º.- TAN MUERTOS COMO YO
Narra la historia de una niña (tipo generación NI-NI), que no quería ni trabajar ni estudiar y que en los primeros cinco minutos de la serie se muere porque le cae una tapadera de bater que se había caído de la estación MIR (me acorde de esta escena al escuchar en la radio hablar sobre un libro “MALDITO KARMA”, que empieza justamente así.)
Después de su muerte se convierte en un fantasma que tiene que trabajar como la muerte, tocando a otros seres vivos y matándolos en accidentes que algunas veces eran muy rebuscados (tipo “DESTINO FINAL”), no tiene otro aliciente de ser una especie de comedia con humor negro y ver como una niña pasota pasa hasta de ser La Muerte.
Lo que me acuerdo de la serie: El principio cuando la chica es tocada por un negro y esta se extraña, y cuando se sienta en el parque para comer su merienda ve como desde el cielo se le acerca algo envuelto en llamas y solo puede decir sin moverse “joder”
2º.- SLIDERS (SALTO AL INFINITO)
En esta serie nos narra la historia de un joven Quinn Malory que crea un agujero en el que poder viajar por universos paralelos y ver así los distintos mundos de la tierra. Esta es una serie que trabaja con el principio de “y si….” El primer episodio trata de cómo USA esta gobernada por los nazis, también había capítulos en los que no se había descubierto la penicilina, o América gobernada por el reino Ingles o por el reino español, estaba muy bien la serie y el protagonista es Jerry O'Connell, lo conoceréis por “Crossing Jordan”, de las series anteriormente mencionadas.
Lo que me acuerdo de la serie: Viajan a un mundo en donde no se ha descubierto la penicilina y mucha gente muere por enfermedades comunes como un resfriado, además existe una empresa que monopoliza los medicamentos y los protagonistas crean penicilina a partir de un sándwich con moho que encuentran en la basura, un pelin peculiar.

3º.- EL PROFESOR POOPSNAGGLE Y EL SECRETO DE LAS SALAMANDRAS DE ORO
Esta serie va dedicada a José Miguel que se que tiene buenos recuerdos de ella la historia (cuentan en Internet) trata de cómo el profesor García se estrella en un campamento de niños “EL VALLE SECRETO” (si ya se que es una serie australiana sobre un campamento de niños repelentes), con un autobús que volaba mediante unos globos y convencen a los niños para que le ayuden a encontrar las 7 salamandras de oro que contenían cada una un mineral que juntándolos todos creaban un combustible no contaminante. En nuestra época la ecología era lo que primaba y a lo que todo el mundo se apuntaba o es que ya no acordáis del “Capitán Planeta” (Tierra, agua, aire, fuego, luz…… capitán planeta es nuestro héroe, va a dejar la contaminación a cero….)
Lo que me acuerdo de la serie: Mas bien poco lo único era el autobús rojo con un globo y los niños mirando por las ventanas, además de las salamandras que se parecen mucho al logotipo de una tienda de muebles “BANAK”)

4º.- MISTERIO PARA TRES
Os acordáis haya por los 80 una serie que emitía telecinco que trataba de tres personas que buscaban objetos endemoniados de una tienda de antigüedades, pues esa es la serie de la que voy a hablar. El propietario de una tienda de antigüedades hizo un pacto con el diablo para ser inmortal, a cambio le dejo endemoniar todos sus objetos, como el diablo era un poquito cabrón le engaño dándole la inmortalidad pero no impidiendo que envejeciera, pues el dueño se mata y heredan la tienda unos sobrinos suyos, y como ellos no quieren tener la tienda, venden todos los objetos sin saber que son una putada, hay comienza la historia, buscando los dos familiares de la tienda, conjunto a un profesor de esoterismo, los objetos y recuperándolos pasando por muchas aventuras, que no tenían prácticamente miedo pero que como yo era muy chico, algunos episodios me daban un poco de canguelo.
Lo que me acuerdo de la serie: Una muñeca de porcelana que tenia vida y era un poco cabrona, ese episodio si que dio miedo y yo sin pensarlo agarre una muñeca de mi hermana y me escondí en un rincón oscuro y cuando paso mi hermano lo intente asustar con la muñeca, hostion que me cayo por parte de mi hermano.
5º.- BUSCATE LA VIDA
Esta serie os acordareis por el protagonista un treintañero calvo que aun era repartidor de periódicos y vivía con sus padres, un perdedor al estilo de “Que vida mas triste”, pero la serie era genial y tenia un humor acido y muy negro, era buenísimo.
Lo que me acuerdo de la serie: El protagonista se va de casa de los padres (que siempre estaban desayunando y en bata) y se va a vivir con un tipejo cabron en unos de eso días se encuentran con un extraterrestre que era todo lo contrario a ET y por un accidente se muere, y no tienen mas que comérselo, ya que estaba según los protagonistas buenísimo porque segrega una salsa que le daba muy buen sabor a la carne, los restos lo dejaron en la nevera y cuando fueron a comer mas al día siguiente se había regenerado y después de pegarle una patada al prota se larga en su nave, episodio inmemorable.

6º.- ENANO ROJO
Quien no se acuerda del holograma, Gato, el tío de las rastas y el supercomputador, una serie de un grupo de supervivientes en el espacio, dentro de una nave que se llama ENANO ROJO, esta serie era una gran serie de culto y creo que todos la recordaran, tenia algunos episodios que molaban mucho, aun pasando tantos años creo que esta serie es una de las mejores que echaban en esa época e incluso en esta, con un aspecto parecido a “Los informáticos”,
Lo que me acuerdo de la serie: No me acuerdo de episodios enteros pero si del protagonista negro que hacia de GATO, un ser que había evolucionado a partir de la gata que tenia el protagonista antes de quedarse en una cámara de hibernación dormido durante siglos.
7º.- EL CUENTA CUENTOS
Esta serie empezaba con un hombre sentado con un perro que hablaba, junto a una chimenea y contaba unos cuentos que eran muy buenos, estéticamente hablando, creo recordar que muchos cuentos tenían algunas marionetas como las de “El cristal oscuro” o la “dentro del laberinto”, luego leyendo en Internet me entere que Jim Henson era el productor y de hay lo de las marionetas.
Lo que me acuerdo de la serie: Me acuerdo poco de la serie, se que era muy buena, pero no recuerdo mucho de la serie aunque el señor moderador de este blog puede refrescarnos la memoria, no es así?
8º- MEDICO PRECOZ
Quien no se acuerda del el doctor Doogie Howser, un chaval con un coeficiente intelectual altísimo que se saco la carrera de medicina siendo un chaval, era una serie buenísimo interpretada por Neil Patrick Harris, el cual lo podemos ver ahora en la serie “Como conocí a vuestra madre” ahora ya un poco mas crecidito. La serie trataba de las historias de un chaval que podía recetar drogas pero no podía comprar cerveza, y al final de la serie me acuerdo que se ponía con el ordenador a escribir en su diario sobre lo que había aprendido en el día, snif que bonito.
Lo que me acuerdo de la serie: Pues lo dicho de la serie no me acuerdo mucho pero si del ordenador y de la musiquilla de fondo cada vez que escribía algo, son pequeñas notas musicales que están metidas en tu cabeza y que sabes que esta ahí hasta que vuelves a escucharla por casualidad y te viene la imagen de la serie a tu cabeza, increíble.
9º- LA SUPERABUELA
Alguien recuerda a esa anciana, que tenia superpoderes y que podía correr mas rápido que nadie y con una superfuerza, pues esa señores es la superabuela, una serie inglesa sobre una mujer mayor que ayudaba a sus nietos con sus superpoderes, lo que pasa que cuando bebía leche se le iba todos los poderes y volvía a ser una abuela normal, hay que ver los truños que nos tragábamos cuando éramos niños, no?
Lo que me acuerdo de la serie: Sobre todo me acuerdo del personaje una anciana, con una falda escocesa que cada vez que corría se la arremangaba y salía pitando, si la volviese a ver me quedaría perplejo de la mala que podría ser.

10º.- BAJO LA MONTAÑA
Bien esta serie creo que no la conoce nadie, pues creo que soy el único ser humano que se acuerda de esta serie, la echaban creo recordar en canal sur, cuando solo existían 3 canales, trataba de dos niños que Vivian con su abuelo y un día el les cuenta que provienen de una raza alienígena que luchaba contra otra que se había instalado en el planeta tierra y que quería destruirla. La otra raza era como unas babosas muy feas que se convertían en seres humanos con sus trajes y todo, cuando se querían convertir de humanos a babosas, se tiraban por unos toboganes que había en el interior de la montaña y por el camino se convertían en babosas gigantes. Los niños tenían dos piedras una roja y otra azul, que cuando estaban cerca de extraterrestres disfrazados de humanos empezaba a brillar. Como veis es una serie un poco rarita, como yo.

Lo que me acuerdo de la serie: Pues esta serie recuerdo solo el final y es que para matar a los alienígenas los niños tenían que tirar las piedras a ambos lados de la montaña, en un lago y desde el lago salía un arcoiris por lado de color azul y por el otro de color rojo y al unirse en lo alto de la montaña mataban a los malos, el problema venia debido a que la niña se le cayo la piedra antes de tirarla al lago y parece ser que la estropeo, y el arcoiris azul le costaba subir pero al final, como no, lo consiguió.
Bueno chicos esto es todo lo que me acuerdo de series entrañables, aunque me he dejado en el tintero otras muchas como pueden ser “Edición anterior”, “Primos Lejanos”, “El valle secreto”, “doctor Who (la antigua)”, “El halcón callejero”, “El trueno azul”, y muchas mas, otro día hablare sobre las series antiguas de dibujos animados hay si os acordareis la gente.
HBO : NEOREALISMO AMERICANO II
Publicado por el sibarita
profesor wesley resprok
a las
00:43

3. Reivindicando el tabú
En la década de los ochenta HBO ganó varias batallas legales en las que pidió a los tribunales la aplicación de la Primera Enmienda (que garantiza la libertad de expresión) contra diversas legislaciones locales y estatales que censuraban sus contenidos. Y al contrario que los canales de cable básico (que aún dependen de anunciantes y tienden a moderar en cierta medida los elementos más escabrosos), HBO no incluye anuncios en sus series, por lo que en el canal no hay nada prohibido. Aunque en una visión más superficial lo más notorio es la frecuente utilización de palabras malsonantes, violencia extrema, situaciones sexuales y uso de drogas, los dramas de HBO también han apostado por incluir tópicos argumentales escasamente utilizados en televisión. El canal había emitido diversos documentales sobre la vida en la cárcel dentro de su longeva serie America undercover (1983) y producido el telefilme sobre el célebre motín de Attica Contra el muro Against the wall (1994) cuando Tom Fontana presentó allí Oz , su proyecto de serie carcelaria como continuación lógica del drama policial Homicido . Históricamente la identificación del público con el relato de ficción en televisión ha llegado a través de los personajes (lo que justifica la vigencia de fórmulas de retroalimentación como el spin-off ), pero Fontana no pudo ocultar el hecho de que, siendo criminales, los personajes de Oz no iban a ser agradables, a lo que Chris Albrecht le respondió que no le importaba que no fueran agradables mientras fueran interesantes (citado en VV.AA., 2003: 190). El primer capítulo de la serie giró en torno a un preso de una banda latina condenado a cadena perpetua (interpretado por el actor de Homicidio Jon Seda) que pierde la esperanza en la vida y es quemado vivo mientras permanece atado en una célula de aislamiento. La visión de la vida en la cárcel no puede ser más brutal. Hay violaciones, agresiones y asesinatos en cada uno de los capítulos y se representa la ejecución de varios presos utilizando todos los métodos posibles, desde la silla eléctrica a un pelotón de ejecución. Los Soprano también apostó por un planteamiento inédito en televisión adaptando el género de gangsters al medio. Al contrario que en Oz , donde los personajes podían ser simbólicamente castigados por sus crímenes con muertes violentas, la supervivencia de Los Soprano dependía de su protagonista Tony Soprano (James Gandolfini), por lo que el personaje no podía quedar redimido con la muerte que suele ser habitual en las películas del género. Con la caída del personaje retrasada indefinidamente hasta la finalización de la serie, la representación de Tony Soprano se caracteriza por una amoralidad impensable en un programa de televisión convencional. En este aspecto es fundamental el capítulo Universidad (1.4.), en el que las dos facetas de Tony aparecen claramente perfiladas cuando en un viaje junto a su hija para visitar varias universidades descubre por casualidad a un antiguo delator escondido en el programa de protección de testigos del FBI, al que estrangula sin provocación de forma bastante gráfica. Como plantea Glen Creeber, esta violencia extrema tiene como objetivo perturbar al espectador y obligarle a contemplar las diferentes facetas de la vida de Tony, un ele- mento de caracterización ausente en las películas de gangsters contemporáneas que aparecen en la serie como referencias intertextuales (Creeber, 2004: 106). La búsqueda de un contenido provocativo per se puede ser en HBO el origen de la serie. Ese fue el caso de A dos metros bajo tierra , que fue plan- teada por Carolyn Strauss a Alan Ball como una revisión de la relación de América con la muerte. Meses después Ball llevó a la cadena su primera versión del guión del piloto y se encontró con una respuesta insólita en su experiencia como guionista: Strauss le dijo que se había contenido dema- siado y que “los personajes no estaban lo suficientemente jodidos” (citado en Carugati, 2004). En el capítulo piloto Ball también incluyó diversos anun- cios ficticios de productos funerarios como forma de expresar que la muerte es una industria convencional y como sátira del propio rechazo histórico que ha sentido la televisión comercial por mostrar los lados más desagradables de la existencia. Y no hay subversión más radical de esta idea que colocar anuncios de productos funerarios en un programa que precisamente yo lleva publicidad. En Deadwood el elemento más relevante de la serie es la utilización de un barroquismo verbal extremadamente elaborado en el que proliferan en un nivel insólito las palabras obscenas. Eso unido a un lenguaje gramaticalmente inconexo y fragmentado compuesto en pentámetro yámbico da lugar a unos diálogos tan particulares como deliberadamente incompresibles a ratos, tanto que en HBO llegaron a expresar dudas sobre si el programa no era demasiado opaco (Singer, 2005: 203). En Roma la sexualidad explícita es frecuente, aunque uno de los elementos más relevantes es la eliminación de la intimidad mostrando cómo los actos sexuales casi siempre se realizan delante de sirvientes, esclavos y familiares. El último drama del canal tiene como título Big love (2006) y también se centra en un tema tabú, la poligamia. La importancia de este factor es tal que David Simon encontró una reacción muy poco entusiasta entre los ejecutivos de HBO cuando les presentó el proyecto de The wire (Bajo escucha) . El policiaco es uno de los géneros más populares de la televisión norteamericana, lo que provocó que el desarrollo del programa se demorara. Como reconoció David Simon, existía el temor a que los críticos y espectadores vieran el primer capítulo y pensaran: “Esto no es HBO, es televisión” (citado en Álvarez, 2004: 38).

4. Innovando el género y la estructura narrativa
Los dramas de HBO también se han caracterizado por una serie de inno- vaciones genéricas y narrativas que no sólo distinguen las series del canal del resto de la producción, sino que sobre todo las diferencian decisivamente entre sí. Por una parte el canal ha apostado por exportar géneros muy poco comunes o directamente inéditos en series con personajes continuos, como el carcelario con Oz , los gangsters con Los Soprano y el peplum con Roma . En otros casos se ha optado por géneros tradicionales que en la actualidad tienen una presencia escasa en el medio, como el western con Deadwood . Pero más allá de ello las series de la cadena han buscado la hibridación. Los Soprano es una combinación con el drama familiar, mientras que Deadwood cruza el western con el género de gangsters convirtiéndose en un claustrofóbico drama urbano. Roma es también un drama político mientras que The wire (Bajo escucha) es a partes iguales un relato policiaco y uno sobre gangsters , con las dos parcelas del relato manteniéndose independientes durante buena parte del desarrollo argumental. Carnivàle se situaba en la Depresión norteamericana y era en muchos momentos un drama social, pero también un relato fantástico. Tanto A dos metros bajo tierra como Big love son dramas familiares renovados por originales planteamientos que muestran familias atípicas y desajustadas emocionalmente. HBO también ha apostado por la utilización de innovaciones narrativas poco comunes en la ficción comercial. Oz abrió el fuego importando fórmulas del teatro, con uno de los personajes secundarios del relato, un preso paralítico llamado Augustus Hill (Harold Perrineau), actuando como narrador omnisciente en fragmentos oníricos en los que aporta reflexiones sobre los acontecimientos del capítulo en un arriesgado contraste con el planteamiento naturalista, casi docudramático, del resto del programa. En A dos metros bajo tierra también abundan las secuencias oníricas, particularmente conversaciones de los personajes con fallecidos, tanto cadáveres que en ese momento se encuentran en la funeraria como seres queridos como el patriarca Nathaniel Fisher (Richard Jenkins). En el caso de The wire (Bajo escucha) , es una estructura fuertemente serial, con cada temporada girando en torno a un caso de manera similar al planteamiento original de Murder one Murder one ( , ABC: 1995-1997). Pero a ello se añade una gran densidad temática, desarrollo narrativo demorado y primacía de los elementos de caracterización sobre la acción física. David Simon utilizó un término provocativo para definir al programa, una novela visual (Álvarez, 2004: 25). Como el capítulo inicial de una novela, el piloto de The wire (Bajo escucha) es insólitamente minimalista, contraviniendo una práctica estándar en la industria de volcar en él los mejores elementos del relato. El personaje central, el detective McNulty (Dominic West), comenzaba ahí a tener interés en la actividad de un narcotraficante llamado Avon Barksdale (Wood Harris), pero el equipo de investigación no empieza a trabajar hasta el segundo capítulo y no consigue una fotografía suya hasta el tercero. En el cuarto capítulo hay dos subtramas sin aparente conexión, la confesión casual de un crimen y la reconstrucción de un asesinato, pero no será hasta el último capítulo de la temporada cuando ambos queden ligados por una palabra, nevera, la clave para explicar el ángulo de tiro en la reconstrucción anterior. En el mismo piloto el detective McNulty le había dicho a un superior que el peor destino posible para él sería el puerto, así que el espectador (al menos el atento) no necesita explicación cuando en los momentos finales de la primera tempo- rada McNulty, caído en desgracia, se sube a una lancha patrullera. Todos los dramas de HBO también cuentan con una serie de elementos comunes situados fuera del relato propiamente dicho. Uno de los más notables es la radical modificación de la estructura inicial del capítulo. En las series de HBO no existe resumen de episodios anteriores, exigiendo por tanto un esfuerzo de recuerdo al espectador. Tampoco hay teaser o secuencia introductoria y los créditos comienzan inmediatamente. En estos créditos no se muestra el rostro de los actores e incluyen todas las acreditaciones relevantes, de forma que las letras impresas no interfieren con el relato. Incluso hay detalles particulares. En Los Soprano cada capítulo tiene una música diferente en los créditos finales mientras que en cada temporada de The wire (Bajo escucha) el tema Way down in the hole es versionado por un intérprete distinto. Incluso tratándose de elementos formales, los títulos de créditos han contribuido a asentar la imagen de marca del canal. En la actualidad HBO se encuentra completamente asentada como la empresa más característica y prestigiosa de la industria televisiva en Estados Unidos, marcando un estilo que ha sido imitado con éxito por otros canales de cable como FX. Aunque también ha sufrido una buena ración de fracasos, sus comedias y particularmente sus dramas han logrado éxito comercial a la vez que crítico influyendo de manera decisiva en la producción de televisión contemporánea.
sábado, 23 de enero de 2010
HBO : NEOREALISMO AMERICANO I
Publicado por el sibarita
profesor wesley resprok
a las
22:16

1. HBO como modelo de televisión de pago
Desde finales de la década de los ochenta la televisión norteamericana ha vivido una transformación que no puede calificarse como nada menos que monumental, pasando de la rigidez de un oligopolio de tres cadenas (CBS, NBC y ABC) a un flexible mercado fragmentado con más de dos docenas de canales con una posición significativa en los índices de audiencia. A la vez, el drama televisivo ha vivido un notable desarrollo que se ha traducido en un número muy elevado de programas de calidad cada vez más arriesgados y satisfactorios a nivel narrativo, estilístico y temático. En este panorama, el canal HBO se ha convertido en un estandarte de la televisión de calidad alterando completamente las reglas con las que el medio se regía hasta ese momento. Fundado en 1972 por la compañía editorial Time para abastecer a la zona de Pennsylvania, HBO (Home Box Office) nació como un canal de pago o premium (frente al cable básico sustentado por publicidad) con una programación formada por estrenos cinematográficos recientes. Después de lograr catorce millones y medio de suscriptores en sus primeros diez años de actividad (Rogers, Epstein y Reeves, 2002: 50), HBO se enfrentó a mediados de los ochenta al fulgurante éxito del vídeo y comenzó a desarrollar bajo la dirección de su presidente Michael Fuchs una estrategia comercial en busca de contenidos exclusivos. Esta exclusividad tenía dos sentidos: contenidos originales que no hubieran estado disponibles anteriormente en otros formatos como la proyección en salas y contenidos que tocarán temas tabú como el sexo, la violencia y todo tipo de tópicos controvertidos. Para 2001 la producción propia sólo ocupaba entre un treinta y un cuarenta por ciento de la parrilla con una inversión de mil millones de dólares (Rogers, Epstein y Reeves, 2002: 51), pero ya se había convertido en lo que daba a HBO su identidad y lo distinguía decisivamente del resto de sus competidores en el mercado de la televisión premium como Starz y Showtime. El resumen de esta estrategia fue un eslogan especialmente afortunado ( It´s not TV, it´s HBO ), que representaba tanto la búsqueda de la creatividad como la continuidad empresarial. Michael Fuchs fue sustituido como principal ejecutivo de HBO por Jeffrey Bewkes, un profesional de perfil contable que dejó encargarse de la producción original a Chris Albrecht, que antes de unirse a HBO tuvo experiencia como representante de artistas y actor cómico. En 2002 Bewkes fue ascendido en la escalera corporativa de Time Warner y Albrecht ocupó su lugar apoyándose en dos lugartenientes, Carolyn Strauss en la sección de ficción y Sheila Nevins en el apartado de documentales. En una industria marcada por los vaivenes corporativos, todos ellos llevaban un mínimo de quince años trabajando en la compañía. HBO fue pionero en un nuevo modelo de televisión en el que el espectador deja de ser un usuario en una relación económica ajena para convertirse en un cliente. Los canales tradicionales venden espectadores a los anunciantes, mientras que HBO se vende así mismo. Sin embargo, dar un lugar central al abonado-cliente también supone tener que redoblar los esfuerzos para mantener la fidelidad. A pesar del éxito de sus telefilmes, miniseries y antologías como Los cuentos de la cripta Tales from the crypt ( 1989-1996), ninguno de estos formatos, en decadencia en las networks , logró colocar a HBO en una posición dominante en la industria de la televisión fuera de su nicho. La clave del establecimiento definitivo de la imagen de marca estuvo en desarrollar series con personajes continuos similares a las de las networks . Pero, como plantea Chris Albrecht, a la vez completamente diferentes: “Respecto a nuestra filosofía creativa, las buenas noticias son que no tenemos reglas. Las malas son que no tenemos reglas. (...) Nos preguntamos a nosotros mismos: ¿Es diferente?, ¿es distintivo?, ¿es bueno?” (citado en LaBarre, 2002, traducción propia en todos los casos salvo mencionado lo contrario). Frente a ello, las networks buscan la repetición a través de la utilización de géneros tradicionales como el policiaco o las franquicias como C.S.I. y Ley y orden . Aunque el canal ha logrado una buena acogida con comedias de media hora de duración como El show de Larry Sanders The Larry Sanders show ( , 1992-1998) y Larry David Curb you enthusiasm , han sido los dramas los que más decisivamente han ayudado a consolidar su imagen de marca girando en torno a tres ejes básicos: la colaboración con autores consolidados, la utilización de temas tabú y la renovación de géneros y fórmulas narrativas.

2. La búsqueda del autor
Los dramas de HBO reúnen con facilidad once de las doce características con las que Robert Thompson ha definido la televisión de calidad surgida en la década de los ochenta, entre ellas una que sirve de resumen a las demás: No es televisión convencional. También tienen pedigrí, atraen a una audiencia de clase media-alta, tienden a los repartos extensos, tienen memoria, apuestan por la hibridación de géneros, se centran en la figura del escritor, son auto-reflexivos, cuentan con temas controvertidos, aspiran al realismo y suelen ganar premios y otro tipo de reconocimientos críticos (Thompson, 1996: 13-15). Sólo les faltaba un elemento: el siempre eterno conflicto entre la creatividad y el negocio materializado en el choque con los ejecutivos de la cadena correspondiente. Y es que los ejecutivos de HBO se han caracterizado por reclutar para sus programas a autores televisivos con una identidad clara y gran prestigio dentro de la industria para darles un elevado nivel de libertad. El canal no busca una audiencia comparable a las de las networks tradicionales, por lo que la obra de estos artífices no tiene que estar caracterizada por un gran éxito comercial, pero sí por reconocimiento crítico. En este modelo el creador siempre es el productor principal o showrunner , de forma que al contar con equipos más pequeños y un número más limitado de capítulos, su control sobre el programa es mucho más directo. Trabajar con este tipo de televisión de autor, más común en el modelo de producción británico, significa también que cuando el creador decide abandonar el programa para centrarse en otros proyectos éste es cancelado, mientras que en las networks una serie que se mantiene con buenos índices de audiencia puede sobrevivir en esa situación varios años. El primero autor televisivo en ser reclutado por HBO para producir un drama con personajes continuos fue Tom Fontana, creador de Oz (1997-2003). Fontana había establecido con el director de cine Barry Levinson una lucrativa colaboración en el realista drama policial Homicidio Homicide ( NBC: 1993-1999), ganador de cuatro Emmys. Fontana, que había logrado numerosos premios por su trabajo en el drama médico Hospital St. Elsewhere ( NBC: 1982-1988), y Levinson, oscarizado director por Rain man (1988), eran el tipo de profesionales que HBO estaba buscando. Es cierto que no les podían dar los grandes beneficios económicos aparejados a una serie de una network , pero sí más apoyo a su trabajo. Para Fontana fue un planteamiento novedoso: “Hablas con Chris Albrecht y la gente de HBO y ellos no tienen una temporada, no tienen una programación. Emiten los programas o no lo hacen. Si no les gusta un programa, no lo emiten. Si les gusta, entonces lo emiten y lo apoyan. Desarrollan menos cosas y como resultado, creo, las hacen mejores” (Longworth, 2000: 52). Un caso similar fue el de David Chase, un veterano que había ejercido como guionista y productor en los programas de éxito Los casos de Rockford ( The Rockford files , NBC: 1974-1980) y Doctor en Alaska( Northern exposure CBS: 1990-1995). Sin embargo, Chase se encontraba progresivamente desencantado por la televisión, el medio que consideraba que había arruinado al cine (citado en Creeber, 2004: 100). Buscando una cadena que produjera contenidos alternativos, llevó a Fox su idea de realizar una serie protagonizada por un mafioso y su madre. Pero Fox pasó del proyecto tras producir el piloto y Los Soprano The Sopranos ( 1999-2007) recaló en HBO. Alan Ball, el creador de A dos metros bajo tierra Six feet under ( 2001- 2005), acababa de ganar un Oscar por su guión de la sátira American beauty (1999) cuando recibió una oferta de Carolyn Strauss. Resulta lógico pensar que Ball debió sentirse más atraído por continuar en el cine tras su complicado paso por televisión, donde sus tres años en la comedia Cybill Cybill ( CBS: 1995-1998) habían sido tormentosos y su programa Oh grow up (ABC: 1999) fue rápidamente cancelado, pero las condiciones de trabajo de HBO, que le iban a permitir debutar como director, le atrajeron tanto que decidió cambiar de planes. David Simon, autor del libro que dio lugar a Homicidio , adaptó para HBO otro de sus libros como The corner (2000), que ganó el Emmy como mejor miniserie, antes de crear The wire (Bajo escucha) . El caché literario que Simon dio al programa le permitió reclutar a novelistas reputados como George Pelecanos y Richard Price. David Milch, multipremiado escritor por su trabajo en Canción triste de Hill Street Hill Street Blues ( NBC: 1981-1987) y su creación Policías de Nueva York NYPD Blue ( ABC: 1993-2005), es el artífice de Deadwood Deadwood . En el caso de Roma Rome , la supervisión del proyecto, desarrollado junto a la cadena pública británica BBC, recayó en curtidos productores británicos como Jane Tranter y Gareth Neame. La importancia de este factor es tal que el único gran fracaso de HBO se localiza precisamente en una excepción, Carnivàle (2003-2005). La idea partió de Daniel Knauf, un guionista de cine con muy limitada experiencia en televisión, por lo que HBO contrató como showrunner al veterano de la franquicia Star trek Ronald D. Moore. Tras la primera temporada Moore dejó Carnivàle para ocuparse de un proyecto más personal, Galáctica: Estrella de combate Battlestar Galactica ( Sci-Fi Channel: 2003), y Knauf ocupó su lugar. Pero Knauf se planteó la serie con un mínimo de tres y un máximo de seis temporadas (citado en Goodman, 2003), algo que contrasta con la necesidad del espectador televisivo de contar con una satisfacción a más corto plazo. Así que, después de una segunda temporada decepcionante y de que Knauf firmara un contrato con Showtime, el canal perdió la confianza en el escritor y canceló el programa. HBO sólo da luz verde a un drama anualmente, por lo que en la mayoría de las ocasiones decide jugar seguro con talentos contrastados en lugar de jóvenes promesas, un planteamiento irónicamente conservador que hasta el momento ha dado buenos resultados.
lunes, 21 de diciembre de 2009
Las mejores series del siglo XXI (Parte IX)
Publicado por el sibarita
profesor wesley resprok
a las
15:07
1. Band of Brothers

Al principio de cada uno de los 10 capítulos de ‘Hermanos de sangre’, como se tituló en España, unos veteranos de la Segunda Guerra Mundial, ya ancianos, comparten sus recuerdos de algunas de las batallas y los momentos que vivieron en el frente europeo de la contienda, desde el Día D hasta el final de la guerra. Son la introducción a lo que vamos a ver, a la narración de las peripecias de la compañía Easy del ejército de Estados Unidos y, sobre todo, al relato de cómo vivieron la guerra los hombres que la componían. Si por algo destaca ‘Band of Brothers’ es por situar la acción en los soldados, en los lazos de compañerismo que se forman en combate, en las estrategias de cada uno para salir adelante día a día y no acabar cargando con la culpa del superviviente, que prefiere morir con el resto de sus compañeros a vivir señalado como un “héroe”.
El tono es similar al de ‘Salvar al soldado Ryan’, la película de Steven Spielberg a partir de la que nació esta miniserie de la HBO, pero con más tiempo se permite profundizar más en algunos personajes, como Dick Winters, al mando de la unidad, o el sargento Lipton o el médico, enseñarnos las dobleces y las dificultades que encuentran para salir adelante en un entorno para el que ningún entrenamiento de élite puede prepararlos. Uno de los puntos álgidos de la serie, en ese aspecto, es el asedio que la compañía sufre en los bosques nevados de Bastoña, sin prendas adecuadas para el invierno, cortos de municiones, refugiados en hoyos excavados en la tierra y casi abandonados a su suerte ante un ejército alemán que los bombardea diariamente y al que no pueden ver. Los dos episodios que transcurren en ese bosque belga, en el que los personajes llegan al límite de sus posibilidades, son los mejores de toda la serie.
Uno de sus principales activos es su sólido reparto, lleno de caras poco conocidas en 2001 como Damian Lewis, Ron Livingston, Donnie Walhberg, Matthew Settle, Michael Cudlitz o Neal McDonough. Incluso es posible ver en papeles muy pequeños a David Schwimmer, James McAvoy, Jamie Bamber o, en algo que no es más que un cameo, Jimmy Fallon. Hay ciertas licencias históricas y algunas imprecisiones con respecto a la historia de la compañía y al libro de Stephen Ambrose en el que se basa la serie, comprensibles para poder contarla, pero no son óbice para no disfrutar de una miniserie que, además, engancha casi desde el principio. Sus responsables, Steven Spielberg y Tom Hanks, estrenarán la continuación, ‘The Pacific’, el próximo mes de marzo en la HBO. Tienen un estándar muy elevado con el que medirse.
Una escena: No es fácil elegir sólo una escena de ‘Hermanos de sangre’. Podríamos quedarnos con algunos de los momentos posteriores al desembarco en Normandía, o con cierto espeluznante descubrimiento que se hace cerca del final. Pero vamos a elegir uno que resume el tono de la serie y lo que quería contar, el discurso que el general alemán da a sus tropas después de rendirse, un discurso que es como una versión muy libre del que Shakespeare incluyó antes de la batalla de Agincourt en ‘Enrique V’, y que da título a la serie.

Al principio de cada uno de los 10 capítulos de ‘Hermanos de sangre’, como se tituló en España, unos veteranos de la Segunda Guerra Mundial, ya ancianos, comparten sus recuerdos de algunas de las batallas y los momentos que vivieron en el frente europeo de la contienda, desde el Día D hasta el final de la guerra. Son la introducción a lo que vamos a ver, a la narración de las peripecias de la compañía Easy del ejército de Estados Unidos y, sobre todo, al relato de cómo vivieron la guerra los hombres que la componían. Si por algo destaca ‘Band of Brothers’ es por situar la acción en los soldados, en los lazos de compañerismo que se forman en combate, en las estrategias de cada uno para salir adelante día a día y no acabar cargando con la culpa del superviviente, que prefiere morir con el resto de sus compañeros a vivir señalado como un “héroe”.
El tono es similar al de ‘Salvar al soldado Ryan’, la película de Steven Spielberg a partir de la que nació esta miniserie de la HBO, pero con más tiempo se permite profundizar más en algunos personajes, como Dick Winters, al mando de la unidad, o el sargento Lipton o el médico, enseñarnos las dobleces y las dificultades que encuentran para salir adelante en un entorno para el que ningún entrenamiento de élite puede prepararlos. Uno de los puntos álgidos de la serie, en ese aspecto, es el asedio que la compañía sufre en los bosques nevados de Bastoña, sin prendas adecuadas para el invierno, cortos de municiones, refugiados en hoyos excavados en la tierra y casi abandonados a su suerte ante un ejército alemán que los bombardea diariamente y al que no pueden ver. Los dos episodios que transcurren en ese bosque belga, en el que los personajes llegan al límite de sus posibilidades, son los mejores de toda la serie.
Uno de sus principales activos es su sólido reparto, lleno de caras poco conocidas en 2001 como Damian Lewis, Ron Livingston, Donnie Walhberg, Matthew Settle, Michael Cudlitz o Neal McDonough. Incluso es posible ver en papeles muy pequeños a David Schwimmer, James McAvoy, Jamie Bamber o, en algo que no es más que un cameo, Jimmy Fallon. Hay ciertas licencias históricas y algunas imprecisiones con respecto a la historia de la compañía y al libro de Stephen Ambrose en el que se basa la serie, comprensibles para poder contarla, pero no son óbice para no disfrutar de una miniserie que, además, engancha casi desde el principio. Sus responsables, Steven Spielberg y Tom Hanks, estrenarán la continuación, ‘The Pacific’, el próximo mes de marzo en la HBO. Tienen un estándar muy elevado con el que medirse.
Una escena: No es fácil elegir sólo una escena de ‘Hermanos de sangre’. Podríamos quedarnos con algunos de los momentos posteriores al desembarco en Normandía, o con cierto espeluznante descubrimiento que se hace cerca del final. Pero vamos a elegir uno que resume el tono de la serie y lo que quería contar, el discurso que el general alemán da a sus tropas después de rendirse, un discurso que es como una versión muy libre del que Shakespeare incluyó antes de la batalla de Agincourt en ‘Enrique V’, y que da título a la serie.
viernes, 18 de diciembre de 2009
Las mejores series del Siglo XXI (Parte VIII)
Publicado por el sibarita
profesor wesley resprok
a las
18:20
7. The West Wing

Quién iba a decirnos que una serie política iba a ser tan divertida y tan imprescindible. Aaron Sorkin, su creador, es un auténtico genio de la televisión. La recreación del día a día del Presidente de los Estados Unidos y de su equipo es magistral. En ‘The West Wing’ nada está dejado al azar, y tanto diálogos como planos, decorados y elementos técnicos están sumamente cuidados. Los personajes están perfectamente definidos y todos son adorables a su manera, desde la secretaria de prensa CJ hasta Leo, pasando cómo no por el propio Presidente Bartlet.
La visión que nos ofrece ‘The West Wing’ quizás sea en ocasiones demasiado optimista y a veces la rapidez de los diálogos y las referencias al sistema político americano pueden perder un poco al espectador, pero destila tanta calidad que se lo podemos perdonar. Prueba de ello son los numerosos premios que cosechó a lo largo de sus siete temporadas y cómo llegó a influir incluso en la política real del país. Por este motivo la incluimos en esta lista, aunque perfectamente podría estar también en los primeros puestos de las mejores series de la historia.
Una escena: cualquiera en la que los personajes salen caminando a toda prisa por los pasillos de la Casa Blanca hablando sin parar, en los denominados ‘Walk and talks’ de Aaron Sorkin y que tanto utiliza en sus series. (Kyra)
6. Firefly

Cuando se juntan Joss Whedon y FOX en un mismo proyecto, suele significar que éste no va a durar mucho. Y efectivamente fue lo que ocurrió con ‘Firefly’, de la que sólo se llegaron a emitir 11 episodios antes de ser cancelada. Aún así, pronto se ganó una legión de fans cautivados por el concepto de “western espacial” que Whedon tan brillantemente diseñó. De hecho, tanta presión de los fans consiguió que se hiciera una película (‘Serenity’) en la que se cerraran algunas tramas y que la serie saliera a dvd con todos los episodios no emitidos que se habían grabado.
El propio Joss Whedon la definió como una serie sobre “nueve personas mirando la negrura del espacio y viendo nueve cosas diferentes“, y es que ‘Firefly’ no es una simple serie de acción espacial. De nuevo citando a Whedon, “nadia cambia en el futuro: la tecnología avanzará, pero aún tenemos los mismos problemas políticos, morales y éticos”. Y esto precisamente lo ha sabido plasmar en la serie, con unos veteranos de guerra reacios a aceptar el nuevo orden establecido que viajan sin rumbo por un espacio lleno de trampas y enemigos. La pena es que la historia se quedara en tan pocos episodios, porque podría haber tenido mucho más que contar.
Una escena: El primer encuentro con los reavers, los malos malísimos a quien todos temen. Cómo inicialmente están todos relajados y todo cambia a un ambiente de nerviosismo tras el encuentro. Consiguen retransmitir esa tensión al espectador. (Kyra)
5. Mad Men

El elogio de la elipsis. En un mundo televisivo en el que la mayoría de las series te cuentan demasiadas cosas o juegan a hacer enfásis en lo que no te cuentan hoy, pero sí en el próximo episodio, ‘Mad Men’ sobresale por su forma de entender la narración, basada más en los agujeros que no se resolverán en primer plano. Matthew Weiner afronta las historias de los publicistas de Madison Avenue obligando al espectador a poner las piezas que le faltan a un retrato desolador sobre el final de la inocencia (que, además, comprobamos que nunca existió).
Impresionista, de ritmo lentísimo, sin apenas movimientos o puntos de giro, Mad Men es todo personajes. Y, claro, ahí destila una inteligencia maestra en su finísimo retrato de la ambigüedad humana: Don Draper, su mujer Betty y el resto de protagonistas de esta serie casi coral están tan llenos de defectos que podrían explotar y así es difícil sentir empatía ni odio por casi ninguno de ellos. Pero tampoco podemos dejar de observar, con fascinación, como tratan de no hundirse en sus propias arenas movedizas.
Una escena: Betty disparando a las palomas del vecino que asustan a sus hijos, matando moscas a cañonazos para no tener que enfrentarse a sus propias miseria (P. Roberto J)
4. The Office

‘The office’ son miradas, silencios, violencia, crueldad y comedia, mucha comedia. Steve Carell es el caballero de la serie pese a que su personaje sea una mezcla entre la ternura y la crueldad; y su escudero, el fiel Dwight Schrute, es el pelota ejemplar al que en la vida real odiaríamos pero que en la serie se convierte en nuestro cómplice. El resto de personajes son imprescindibles pero no brillarían sin las réplicas de Michael Scott. El falso documental adorna con maestría episodios de veinte minutos en los que se cuestiona la vida laboral y, a través de ella, los prejuicios, el racismo, las relaciones amorosas…, todo es materia viva en ‘The office’.
A pesar de ser la adaptación de la original británica, ‘The office’ (USA) ha conseguido tener una entidad propia gracias a que profundiza más en la comedia con la caricaturización más extrema de los personajes. El trabajo creativo e interpretativo se fusionan y hace que los guionistas interpreten a algunos personajes y que los actores dirijan episodios, consiguiendo una complicidad que se transmite y alimenta la necesidad del espectador de saber más de esta gente. Una pequeña familia que convive obligada por las circunstancias en la oficina de una empresa de venta de papel. Cada vez que los personajes salen de las oficinas de Dunder-Mifflin de Scranton comprenden que sólo pueden volver a sus respectivas mesas. No hay otro sitio en el mundo para ellos y ese es su drama.
Una escena: Cuando Dwight descubre que Oscar es gay en la segunda temporada o, mejor dicho, no lo descubre. Esta subtrama de este episodio me parece descacharrante y pone en evidencia los recursos de la serie, las motivaciones de los personajes y el clima de presión que se respira en la oficina. (Ruth)
3. The Wire

Entre 2002 y 2008, cuando ‘The Wire’ se emitió en la HBO, siempre lo hizo a la sombra de ‘Los Soprano’, considerada “la” serie de esa cadena. Sin embargo, lo que el show de David Simon y Ed Burns consiguió en esas cinco temporadas se ganó los epítetos más superlativos que hayamos podido leer recientemente. En parte, no les falta razón. Partiendo de lo que podría ser la trama de una obra policíaca convencional (la investigación que un heterodoxo grupo de policías hace de una banda de narcotraficantes que opera en los barrios más deprimidos de Baltimore), la serie hace un retrato social mucho más amplio sobre esa ciudad y sobre todo un sector de la sociedad estadounidense abandonado a su suerte por el poder.
Pero aunque el comentario social, como buena integrante del género negro, es muy importante, la serie nunca se olvida de unos personajes muy cuidados y muy humanos y de unas tramas que, aunque a veces no resultan fáciles de seguir, te atrapan sin remedio. Desde la terrible situación de los barrios de las viviendas sociales a la política municipal, el sistema educativo o los medios de comunicación, ‘The Wire’ es toda una andanada contra lo que está podrido en la sociedad estadounidense sin dejar de ser muy entretenida y apasionante.
Una escena: ‘The Wire’ también tiene un peculiarísimo sentido del humor, palpable en un momento de la primera temporada en el que dos de sus detectives, McNulty y Bunk, reconstruyen un asesinato diciendo sólo variaciones de fuck. (Marina)
2. Arrested Development

La historia de ‘Arrested development’, la propia de la ficción y la de su recorrido en televisión, la convierte en una ficción imprescindible por varias razones que van desde la estructura hasta el contenido crítico que atraviesa la propia televisión como medio y se clava en la sociedad americana como una espina dolorosa. Su incomprensible cancelación, su carácter de serie de culto, el proyecto de la película y la complejidad de la crítica despiada hacen que ‘Arrested development’ pueda presumir de ser una serie única que no ha encontrado sucesión.
Arraigada en el género del mockumentary, protegiéndose en la comedia y con episodios frenéticos de veinte minutos, una galería de personajes locos con claras referencias a las soap opera americanas extreman sus vivencias hasta el ridículo dejando en evidencia una sociedad desquiciada, materialista, egoísta, hipócrita y superficial. Los Bluth encarnan el fracaso del “American way of life” y sus historias se anclan en el fracaso, son unos “loser” modernos que no encuentran salvación. La bondad, el camino que elige Michael Bluth para sacar adelante a su familia, es un precipicio que no hace sino confirmar una y otra vez que la única salida es la asunción de los defectos. Son una familia desestructurada en una sociedad desestructurada.
Una escena: Me cuesta mucho elegir una escena porque cada episodio es un pequeño tesoro de ritmo y perfección argumental pero puestos a seleccionar me quedo con el número de magia de Gob con la música de “The final countdown”, de Europe. La vergüenza ajena, la plasmación del patetismo, la música en contraste con lo que transmite. Una maravilla. (Ruth)

Quién iba a decirnos que una serie política iba a ser tan divertida y tan imprescindible. Aaron Sorkin, su creador, es un auténtico genio de la televisión. La recreación del día a día del Presidente de los Estados Unidos y de su equipo es magistral. En ‘The West Wing’ nada está dejado al azar, y tanto diálogos como planos, decorados y elementos técnicos están sumamente cuidados. Los personajes están perfectamente definidos y todos son adorables a su manera, desde la secretaria de prensa CJ hasta Leo, pasando cómo no por el propio Presidente Bartlet.
La visión que nos ofrece ‘The West Wing’ quizás sea en ocasiones demasiado optimista y a veces la rapidez de los diálogos y las referencias al sistema político americano pueden perder un poco al espectador, pero destila tanta calidad que se lo podemos perdonar. Prueba de ello son los numerosos premios que cosechó a lo largo de sus siete temporadas y cómo llegó a influir incluso en la política real del país. Por este motivo la incluimos en esta lista, aunque perfectamente podría estar también en los primeros puestos de las mejores series de la historia.
Una escena: cualquiera en la que los personajes salen caminando a toda prisa por los pasillos de la Casa Blanca hablando sin parar, en los denominados ‘Walk and talks’ de Aaron Sorkin y que tanto utiliza en sus series. (Kyra)
6. Firefly

Cuando se juntan Joss Whedon y FOX en un mismo proyecto, suele significar que éste no va a durar mucho. Y efectivamente fue lo que ocurrió con ‘Firefly’, de la que sólo se llegaron a emitir 11 episodios antes de ser cancelada. Aún así, pronto se ganó una legión de fans cautivados por el concepto de “western espacial” que Whedon tan brillantemente diseñó. De hecho, tanta presión de los fans consiguió que se hiciera una película (‘Serenity’) en la que se cerraran algunas tramas y que la serie saliera a dvd con todos los episodios no emitidos que se habían grabado.
El propio Joss Whedon la definió como una serie sobre “nueve personas mirando la negrura del espacio y viendo nueve cosas diferentes“, y es que ‘Firefly’ no es una simple serie de acción espacial. De nuevo citando a Whedon, “nadia cambia en el futuro: la tecnología avanzará, pero aún tenemos los mismos problemas políticos, morales y éticos”. Y esto precisamente lo ha sabido plasmar en la serie, con unos veteranos de guerra reacios a aceptar el nuevo orden establecido que viajan sin rumbo por un espacio lleno de trampas y enemigos. La pena es que la historia se quedara en tan pocos episodios, porque podría haber tenido mucho más que contar.
Una escena: El primer encuentro con los reavers, los malos malísimos a quien todos temen. Cómo inicialmente están todos relajados y todo cambia a un ambiente de nerviosismo tras el encuentro. Consiguen retransmitir esa tensión al espectador. (Kyra)
5. Mad Men

El elogio de la elipsis. En un mundo televisivo en el que la mayoría de las series te cuentan demasiadas cosas o juegan a hacer enfásis en lo que no te cuentan hoy, pero sí en el próximo episodio, ‘Mad Men’ sobresale por su forma de entender la narración, basada más en los agujeros que no se resolverán en primer plano. Matthew Weiner afronta las historias de los publicistas de Madison Avenue obligando al espectador a poner las piezas que le faltan a un retrato desolador sobre el final de la inocencia (que, además, comprobamos que nunca existió).
Impresionista, de ritmo lentísimo, sin apenas movimientos o puntos de giro, Mad Men es todo personajes. Y, claro, ahí destila una inteligencia maestra en su finísimo retrato de la ambigüedad humana: Don Draper, su mujer Betty y el resto de protagonistas de esta serie casi coral están tan llenos de defectos que podrían explotar y así es difícil sentir empatía ni odio por casi ninguno de ellos. Pero tampoco podemos dejar de observar, con fascinación, como tratan de no hundirse en sus propias arenas movedizas.
Una escena: Betty disparando a las palomas del vecino que asustan a sus hijos, matando moscas a cañonazos para no tener que enfrentarse a sus propias miseria (P. Roberto J)
4. The Office

‘The office’ son miradas, silencios, violencia, crueldad y comedia, mucha comedia. Steve Carell es el caballero de la serie pese a que su personaje sea una mezcla entre la ternura y la crueldad; y su escudero, el fiel Dwight Schrute, es el pelota ejemplar al que en la vida real odiaríamos pero que en la serie se convierte en nuestro cómplice. El resto de personajes son imprescindibles pero no brillarían sin las réplicas de Michael Scott. El falso documental adorna con maestría episodios de veinte minutos en los que se cuestiona la vida laboral y, a través de ella, los prejuicios, el racismo, las relaciones amorosas…, todo es materia viva en ‘The office’.
A pesar de ser la adaptación de la original británica, ‘The office’ (USA) ha conseguido tener una entidad propia gracias a que profundiza más en la comedia con la caricaturización más extrema de los personajes. El trabajo creativo e interpretativo se fusionan y hace que los guionistas interpreten a algunos personajes y que los actores dirijan episodios, consiguiendo una complicidad que se transmite y alimenta la necesidad del espectador de saber más de esta gente. Una pequeña familia que convive obligada por las circunstancias en la oficina de una empresa de venta de papel. Cada vez que los personajes salen de las oficinas de Dunder-Mifflin de Scranton comprenden que sólo pueden volver a sus respectivas mesas. No hay otro sitio en el mundo para ellos y ese es su drama.
Una escena: Cuando Dwight descubre que Oscar es gay en la segunda temporada o, mejor dicho, no lo descubre. Esta subtrama de este episodio me parece descacharrante y pone en evidencia los recursos de la serie, las motivaciones de los personajes y el clima de presión que se respira en la oficina. (Ruth)
3. The Wire

Entre 2002 y 2008, cuando ‘The Wire’ se emitió en la HBO, siempre lo hizo a la sombra de ‘Los Soprano’, considerada “la” serie de esa cadena. Sin embargo, lo que el show de David Simon y Ed Burns consiguió en esas cinco temporadas se ganó los epítetos más superlativos que hayamos podido leer recientemente. En parte, no les falta razón. Partiendo de lo que podría ser la trama de una obra policíaca convencional (la investigación que un heterodoxo grupo de policías hace de una banda de narcotraficantes que opera en los barrios más deprimidos de Baltimore), la serie hace un retrato social mucho más amplio sobre esa ciudad y sobre todo un sector de la sociedad estadounidense abandonado a su suerte por el poder.
Pero aunque el comentario social, como buena integrante del género negro, es muy importante, la serie nunca se olvida de unos personajes muy cuidados y muy humanos y de unas tramas que, aunque a veces no resultan fáciles de seguir, te atrapan sin remedio. Desde la terrible situación de los barrios de las viviendas sociales a la política municipal, el sistema educativo o los medios de comunicación, ‘The Wire’ es toda una andanada contra lo que está podrido en la sociedad estadounidense sin dejar de ser muy entretenida y apasionante.
Una escena: ‘The Wire’ también tiene un peculiarísimo sentido del humor, palpable en un momento de la primera temporada en el que dos de sus detectives, McNulty y Bunk, reconstruyen un asesinato diciendo sólo variaciones de fuck. (Marina)
2. Arrested Development

La historia de ‘Arrested development’, la propia de la ficción y la de su recorrido en televisión, la convierte en una ficción imprescindible por varias razones que van desde la estructura hasta el contenido crítico que atraviesa la propia televisión como medio y se clava en la sociedad americana como una espina dolorosa. Su incomprensible cancelación, su carácter de serie de culto, el proyecto de la película y la complejidad de la crítica despiada hacen que ‘Arrested development’ pueda presumir de ser una serie única que no ha encontrado sucesión.
Arraigada en el género del mockumentary, protegiéndose en la comedia y con episodios frenéticos de veinte minutos, una galería de personajes locos con claras referencias a las soap opera americanas extreman sus vivencias hasta el ridículo dejando en evidencia una sociedad desquiciada, materialista, egoísta, hipócrita y superficial. Los Bluth encarnan el fracaso del “American way of life” y sus historias se anclan en el fracaso, son unos “loser” modernos que no encuentran salvación. La bondad, el camino que elige Michael Bluth para sacar adelante a su familia, es un precipicio que no hace sino confirmar una y otra vez que la única salida es la asunción de los defectos. Son una familia desestructurada en una sociedad desestructurada.
Una escena: Me cuesta mucho elegir una escena porque cada episodio es un pequeño tesoro de ritmo y perfección argumental pero puestos a seleccionar me quedo con el número de magia de Gob con la música de “The final countdown”, de Europe. La vergüenza ajena, la plasmación del patetismo, la música en contraste con lo que transmite. Una maravilla. (Ruth)
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Las mejores series del siglo XXI (Parte VII)
Publicado por el sibarita
profesor wesley resprok
a las
20:27
12. Battlestar Galactica

Definir Battlestar Galactica en dos párrafos es harto complicado. Drama, relaciones, religión, problemas sociales, sexo y ciencia ficción…eso es ‘Battlestar Galactica’, el mejor, sin lugar a dudas, remake del siglo XXI.
Los atractivos de ‘Battlestar Galactica’ son muchos y variados. La primera es que no nos encontramos con una serie cien por cien de ciencia ficción porque sí, están en el espacio, sí, hay robots inteligentes con apariencia humanoide pero no, ‘Battlestar Galactica’ no trata sobre eso, trata sobre las relaciones humanas en una situación tan límite como el peligro de la extinción de la raza humana y la búsqueda de un lugar donde vivir que nunca aparece. Otro de sus atractivos es su historia. Una historia compleja y dramática que lleva hasta límites insospechados nuestra comprensión, ya que aunque tienes que estar muy atento para no perderte nada, cuando lo consigues te das cuenta de lo grande, amplia e interesante que es la historia que te están contando.
Un momento: Si dejamos a un lado el final (que es increíble en todos los sentidos). La destrucción de la nave de resurrección de los Cylon es uno de los momentos más críticos y emocionantes de la serie. (Manuls)
11. Friday Night Lights

Ríes, lloras, disfrutas con las victorias, sufres con las derrotas… ‘Friday Night Lights’ es una de las pocas series que consigue transmitir todas esas emociones en todos los episodios. Porque no es una serie más de adolescentes, no, es una serie realista, con sus momentos buenos y sus momentos duros. Los personajes son miembros de un equipo juvenil de fútbol americano, sí, pero el argumento va más allá de ver quién se lía con quién. Cada uno tiene sus propios dramas personales.
También es una serie que sabe evolucionar, cerrando los arcos argumentales con personajes antiguos que ya han cumplido su cometido y dando paso a personajes nuevos para suplirles, manteniendo siempre como eje central al entrenador Taylor y su familia. Y ‘Friday Night Lights’ no sólo tiene una buena historia, sino que técnicamente está a un nivel alto también: la iluminación, la fotografía, hasta los guiones. En definitiva, ‘Friday Night Lights’ se ha ganado este puesto por méritos propios y es una serie que nunca me cansaré de comentar.
Una escena: En el piloto, después de que Jason Street sufra el accidente, todo el campo se queda en silencio y los jugadores se abrazan mientras las asistencias sanitarias le atienden. Tal silencio emociona a cualquiera. (Kyra)
10. Supernatural

Espíritus, vampiros, devoradores de carne humana, fantasmas, demonios y dos hermanos que se dedican a cazarlos a través de lo ancho y largo de Estados Unidos, ese es el argumento de ‘Supernatural’. Un argumento que a priori puede parecer algo simple y sin mucha miga pero que a medida que pasan los capítulos te das cuenta de todo el potencial que tiene detrás.
En muchas ocasiones hemos alabado a los guionistas de ‘Supernatural’, y no es para menos. Son capaces de haber conseguido contarnos diferentes arcos argumentales a lo largo de la temporada y convergerlos en estas últimas temporadas de una manera magistral. Si la historia evolucionó hasta límites de confirmar la existencia del cielo y el infierno, la relación entre los dos hermanos no se queda atrás, ya que pasó por relaciones paternalistas, tratamiento de iguales y enfrentamientos varios, todo eso sin cojear ni un ápice en la coherencia de la historia. Y que decir de los chorrisodios (nombre ideado por Adri), esos capítulos que parecen la historia más absurda y burlona del mundo pero que gracias a la forma de contarlo, se convierten en capítulos mágicos dignos de recordar.
Un momento: tenía que ser un chorrisodio el escogido, y entre los muchos que hay, recuerdo especialmente “Yellow Fever” ese capítulo donde Dean se contagia de una enfermedad que hace que le de miedo todo. La escena más épica es Dean corriendo delante de un perro pequeño que le persigue. Simplemente impresionante. (Manuls)
10. Dr. Horrible

¿Una mini serie entre los diez primeros? Pues si, el videoblog del ‘Dr Horrible’ se ha ganado a pulso compartir la décima posición con Supernatural. Fue la sorpresa de la temporada pasada, tanto por su originalidad como por su creatividad de hacer un musical combinándolo con tecnologías tan 2.0 como un videoblog.
Neil Patrick Harris hace, en mi opinión, uno de los papeles de su vida, tanto cantando todas las canciones como intepretando a un personaje tan diferente como el Dr. Horrible. Porque el Doctor es un villano, sí, pero un villano que hace todas sus fechorías para intentar cambiar el mundo podrido en el que vivimos ahora. Y el Doctor también es Billy, un chico simpático, agradable y tímido que no es capaz de hablar en más de dos meses con la chica que le gusta, una Felicia Day que pese a tener un personaje un poco plano, interpreta con maestría a la enamorada de Billy.
Joss Whedon consiguió con Dr. Horrible lo que no fue capaz de hacer con Dollhouse. Una serie original y divertida sin preocuparse por la audiencia, ya que se emitió en Internet.
Un momento: al final, cuando Dr Horrible aparece con su traje negro y rojo ingresando en la Malvada Liga del Mal. (Manuls)
9. Los Soprano

Antes de que la familia Soprano llegara a nuestras pantallas, la definición de la mafia italiana afincada en Estados Unidos en nuestro imaginario colectivo era casi patrimonio exclusivo de los Corleone. Pero ‘The Soprano’ llegó a nosotros con matices totalmente diferentes mostrándonos la cara más humana y chabacana de la delincuencia organizada.
El humor negro que destila toda la serie nos acerca a toda una saga familiar cuyo jefe va al psiquiatra para intentar paliar su ansiedad. Unos guiones perfectos y una puesta en escena superior a la media hizo que los espectadores ‘soportaran’ sin quejas parones de dos años. Los deslumbrantes momentos de introspección combinados con la brutalidad de la violencia han conseguido insuflarle a ‘The Soprano’ una complejidad argumental con una particular moral poco frecuente hasta ese momento, allanando el camino a muchas series que llegaron después.
Una escena: Los últimos minutos de la serie sin estridencias ni fuegos artificiales, simplemente real como la vida misma; brillante y a su vez insatisfactorio (Susana Font)
8. Lost

‘Lost’ es tensión, miedo a lo desconocido, superviviencia, falsedades, preguntas sin respuesta y vidas anónimas. Destacará por siempre por dos aspectos: ser una de las series más estiradas de la historia de la televisión y de ser probablemente la serie más comentada en mucho tiempo por cualquier aspecto. Nadie imaginó que un accidente de avión y sus supervivientes podrían dar tanto de sí. Todo el misterio que rodea a la Iniciativa Dharma y el mundo que han conseguido generar en torno a este fenómeno merece una mención especial. Consiguieron insertar una Isla como un personaje más que evoluciona junto con el resto del elenco, tan desconocido como cualquiera de los que nos pueden presentar.
Muchos elementos aún sin resolver nos han dejado durante cinco temporadas en vilo y nos han hecho pasar muy buenos y malos momentos. Los flashbacks, los flashforwards, los números y toda la simbología que de ‘Lost’ ha generado un verdadero universo de teorías frente a una sola trama llena de subtramas y preguntas que te hacen refelxionar. La construcción de los personajes, los intensos cliffhangers casi en todos los episodios y las sorpresas de cada uno de los integrantes de la isla son sólo algunos de los elementos por los que esta producción merece estar entre las primeras de esta década.
Una escena: Es muy complicado seleccionar una sola escena de ‘Lost’, pero algo que recuerdo con nostalgia es el descubrimiento de la Estación El Cisne y la vida de Desmond en su interior. (Juan Polo)

Definir Battlestar Galactica en dos párrafos es harto complicado. Drama, relaciones, religión, problemas sociales, sexo y ciencia ficción…eso es ‘Battlestar Galactica’, el mejor, sin lugar a dudas, remake del siglo XXI.
Los atractivos de ‘Battlestar Galactica’ son muchos y variados. La primera es que no nos encontramos con una serie cien por cien de ciencia ficción porque sí, están en el espacio, sí, hay robots inteligentes con apariencia humanoide pero no, ‘Battlestar Galactica’ no trata sobre eso, trata sobre las relaciones humanas en una situación tan límite como el peligro de la extinción de la raza humana y la búsqueda de un lugar donde vivir que nunca aparece. Otro de sus atractivos es su historia. Una historia compleja y dramática que lleva hasta límites insospechados nuestra comprensión, ya que aunque tienes que estar muy atento para no perderte nada, cuando lo consigues te das cuenta de lo grande, amplia e interesante que es la historia que te están contando.
Un momento: Si dejamos a un lado el final (que es increíble en todos los sentidos). La destrucción de la nave de resurrección de los Cylon es uno de los momentos más críticos y emocionantes de la serie. (Manuls)
11. Friday Night Lights

Ríes, lloras, disfrutas con las victorias, sufres con las derrotas… ‘Friday Night Lights’ es una de las pocas series que consigue transmitir todas esas emociones en todos los episodios. Porque no es una serie más de adolescentes, no, es una serie realista, con sus momentos buenos y sus momentos duros. Los personajes son miembros de un equipo juvenil de fútbol americano, sí, pero el argumento va más allá de ver quién se lía con quién. Cada uno tiene sus propios dramas personales.
También es una serie que sabe evolucionar, cerrando los arcos argumentales con personajes antiguos que ya han cumplido su cometido y dando paso a personajes nuevos para suplirles, manteniendo siempre como eje central al entrenador Taylor y su familia. Y ‘Friday Night Lights’ no sólo tiene una buena historia, sino que técnicamente está a un nivel alto también: la iluminación, la fotografía, hasta los guiones. En definitiva, ‘Friday Night Lights’ se ha ganado este puesto por méritos propios y es una serie que nunca me cansaré de comentar.
Una escena: En el piloto, después de que Jason Street sufra el accidente, todo el campo se queda en silencio y los jugadores se abrazan mientras las asistencias sanitarias le atienden. Tal silencio emociona a cualquiera. (Kyra)
10. Supernatural

Espíritus, vampiros, devoradores de carne humana, fantasmas, demonios y dos hermanos que se dedican a cazarlos a través de lo ancho y largo de Estados Unidos, ese es el argumento de ‘Supernatural’. Un argumento que a priori puede parecer algo simple y sin mucha miga pero que a medida que pasan los capítulos te das cuenta de todo el potencial que tiene detrás.
En muchas ocasiones hemos alabado a los guionistas de ‘Supernatural’, y no es para menos. Son capaces de haber conseguido contarnos diferentes arcos argumentales a lo largo de la temporada y convergerlos en estas últimas temporadas de una manera magistral. Si la historia evolucionó hasta límites de confirmar la existencia del cielo y el infierno, la relación entre los dos hermanos no se queda atrás, ya que pasó por relaciones paternalistas, tratamiento de iguales y enfrentamientos varios, todo eso sin cojear ni un ápice en la coherencia de la historia. Y que decir de los chorrisodios (nombre ideado por Adri), esos capítulos que parecen la historia más absurda y burlona del mundo pero que gracias a la forma de contarlo, se convierten en capítulos mágicos dignos de recordar.
Un momento: tenía que ser un chorrisodio el escogido, y entre los muchos que hay, recuerdo especialmente “Yellow Fever” ese capítulo donde Dean se contagia de una enfermedad que hace que le de miedo todo. La escena más épica es Dean corriendo delante de un perro pequeño que le persigue. Simplemente impresionante. (Manuls)
10. Dr. Horrible

¿Una mini serie entre los diez primeros? Pues si, el videoblog del ‘Dr Horrible’ se ha ganado a pulso compartir la décima posición con Supernatural. Fue la sorpresa de la temporada pasada, tanto por su originalidad como por su creatividad de hacer un musical combinándolo con tecnologías tan 2.0 como un videoblog.
Neil Patrick Harris hace, en mi opinión, uno de los papeles de su vida, tanto cantando todas las canciones como intepretando a un personaje tan diferente como el Dr. Horrible. Porque el Doctor es un villano, sí, pero un villano que hace todas sus fechorías para intentar cambiar el mundo podrido en el que vivimos ahora. Y el Doctor también es Billy, un chico simpático, agradable y tímido que no es capaz de hablar en más de dos meses con la chica que le gusta, una Felicia Day que pese a tener un personaje un poco plano, interpreta con maestría a la enamorada de Billy.
Joss Whedon consiguió con Dr. Horrible lo que no fue capaz de hacer con Dollhouse. Una serie original y divertida sin preocuparse por la audiencia, ya que se emitió en Internet.
Un momento: al final, cuando Dr Horrible aparece con su traje negro y rojo ingresando en la Malvada Liga del Mal. (Manuls)
9. Los Soprano

Antes de que la familia Soprano llegara a nuestras pantallas, la definición de la mafia italiana afincada en Estados Unidos en nuestro imaginario colectivo era casi patrimonio exclusivo de los Corleone. Pero ‘The Soprano’ llegó a nosotros con matices totalmente diferentes mostrándonos la cara más humana y chabacana de la delincuencia organizada.
El humor negro que destila toda la serie nos acerca a toda una saga familiar cuyo jefe va al psiquiatra para intentar paliar su ansiedad. Unos guiones perfectos y una puesta en escena superior a la media hizo que los espectadores ‘soportaran’ sin quejas parones de dos años. Los deslumbrantes momentos de introspección combinados con la brutalidad de la violencia han conseguido insuflarle a ‘The Soprano’ una complejidad argumental con una particular moral poco frecuente hasta ese momento, allanando el camino a muchas series que llegaron después.
Una escena: Los últimos minutos de la serie sin estridencias ni fuegos artificiales, simplemente real como la vida misma; brillante y a su vez insatisfactorio (Susana Font)
8. Lost

‘Lost’ es tensión, miedo a lo desconocido, superviviencia, falsedades, preguntas sin respuesta y vidas anónimas. Destacará por siempre por dos aspectos: ser una de las series más estiradas de la historia de la televisión y de ser probablemente la serie más comentada en mucho tiempo por cualquier aspecto. Nadie imaginó que un accidente de avión y sus supervivientes podrían dar tanto de sí. Todo el misterio que rodea a la Iniciativa Dharma y el mundo que han conseguido generar en torno a este fenómeno merece una mención especial. Consiguieron insertar una Isla como un personaje más que evoluciona junto con el resto del elenco, tan desconocido como cualquiera de los que nos pueden presentar.
Muchos elementos aún sin resolver nos han dejado durante cinco temporadas en vilo y nos han hecho pasar muy buenos y malos momentos. Los flashbacks, los flashforwards, los números y toda la simbología que de ‘Lost’ ha generado un verdadero universo de teorías frente a una sola trama llena de subtramas y preguntas que te hacen refelxionar. La construcción de los personajes, los intensos cliffhangers casi en todos los episodios y las sorpresas de cada uno de los integrantes de la isla son sólo algunos de los elementos por los que esta producción merece estar entre las primeras de esta década.
Una escena: Es muy complicado seleccionar una sola escena de ‘Lost’, pero algo que recuerdo con nostalgia es el descubrimiento de la Estación El Cisne y la vida de Desmond en su interior. (Juan Polo)
martes, 15 de diciembre de 2009
Las mejores series del siglo XXI (Parte VI)
Publicado por el sibarita
profesor wesley resprok
a las
14:36
18. Six Feet Under

Sólo tengo palabras de agradecimiento para ‘Six feet under’. Para empezar, gracias por poner a nuestra disposición semejante lista de actores y actrices, que hicieron en esta serie un trabajo que para mí alcanza el grado de conmoción. Parece imposible que se pudiese llegar a sentir como propias las vidas de estos personajes, siempre a la deriva, pero los guiones, excepcionales, son la materia de la que se hace la realidad.
Una serie ambientada en una funeraria con personajes que viven más cerca de la muerte que de la vida y con episodios que empiezan con una defunción. Un drama consistente, directo a las emociones más viscerales de cualquiera, infinito en sus matices y concreto en la sensación constante de pérdida, de vida que se diluye ante cada error. Cada paso que dan los personajes les aleja más de lo que quieren ser y les acerca más a nosotros. No son perfectos, pero quién quiere perfección pudiendo tener realismo cruel, puro y duro.
Una escena: La de la hoguera del final del cuarto episodio de la tercera temporada. El fuego como redención en una serie ambientada en una funeraria. Me parece impresionante. (Ruth)
17. Phineas y Ferb

Que una serie animada se cuele entre las veinte primeras posiciones dice mucho de su calidad. Como ya comentamos hace tiempo, Phineas y Ferb es una de las mejores series de la animación actual, hecha para niños pero que entretiene por igual a gente de todas las edades. Sus capítulos de 20 minutos sin ninguna pretensión hacen que te quedes pegado al asiento con una sonrisa en la cara, ya que todo lo que ocurre llama tu atención y, aunque sepas casi siempre lo que va a pasar, te quedas a verlo para ver la manera en que lo van a hacer
Sus historias imaginativas y sus canciones son los puntos más fuertes de esta serie de Disney. Y por supuesto Perry ¿cómo han sido capaces de hacer un personaje tan genial siendo un ornitorrinco que no habla y solo rasga los dientes? Pues por eso, se merece el puesto 17.
Una escena: la canción de “Mi chico me habla así” es uno de los mejores, y más pegadizos, momentos de la primera temporada. (Manuls)
16. Futurama

Cuando Fry cayó en la cápsula de criogenización consiguió el pasaporte a una vida mejor: amigos, aventuras y una realidad anclada en el fatalismo de una sociedad sin límites tecnológicos pero totalmente deshumanizada. Él ganó un futuro y su pandilla consiguió un pasado. Esta combinación perfecta es la que guía la serie por mundos que, a pesar de ser muy lejanos, son el reflejo de un presente que se satiriza hasta el extremo y ahí está su genio. En el fondo es ciencia ficción y sirve para revisar la actualidad.
Con unos personajes elaborados hasta el detalle más nimio, componen entre todos uno de los mosaicos más reveladores de la ficción actual y sus personalidad encuentran paralelismos en el día a día. En el contexto del siglo XXXI los personajes tienen que hacer frente a situaciones rocambolescas marcadas siempre por conductas humanas en escenarios futuristas y la inclusión de personajes criogenizados de la historia reciente, incluso vivos, dibujan un panorama de desolación respecto a las posibilidades de evolución del ser humano. Por suerte tenemos a robots, marcianas y mutantes para ayudarnos y la serie abunda en referencias freaks, guiño constante a los expectores.
Una escena: Me quedo con el primer capítulo de la tercera temporada que en España se llamó “Amazonas con ganas”. El momento de la muerte por kiki me parece insuperable. (Ruth)
15. Veronica Mars

Una serie que habla de una chica de instituto que se dedica a investigar crímenes es, en principio, difícil de recomendar, pero una vez le pones a alguien los primeros minutos de ‘Veronica Mars‘ queda convencido de verla.
El argumento adulto mezclado con temas de instituto es su principal baza, ya que gracias a ello ‘Veronica Mars‘ no llegó a ser nunca una simple procedimental, sino que era un conjunto de pequeñas historias que confluían en un argumento global que terminaba normalmente en el final del temporada. Si a esto le añadimos unos diálogos tan originales y complejos dignos de cualquier película de Tarantino, conseguimos la serie creadora de fenómeno fan que fue ‘Veronica Mars‘. Mención aparte Veronica, un personaje que te deja sin palabras con su personalidad y su actitud ante todas las situaciones en las que se encuentra.
Una escena: Episodio 21, primera temporada. Una fiesta organizada por el padre de Logan y este coge de la mano a Veronica para defenderla delante de todos comentando que si alguien tiene un problema con Veronica (su novia en ese momento) está muerto para él. (Manuls)
14. Dexter

La vida de Dexter es bastante compleja. Por el día interpreta el papel de experto forense para la policía de Miami, pero por la noche sale el asesino que lleva dentro para acabar con los delincuentes a los que la justicia ha dejado libres injustamente. De esta forma, sacia su sed de matar.
‘Dexter‘ no sólo está en esta posición por su original argumento, sino por lo cuidada que está en todos los aspectos (música, ambientación, fotografía,...), lo que engancha, lo bien que sabe atraer a los espectadores temporada tras temporada y por las polémicas que ha creado desde su estreno. Casi nadie pone en duda que ‘Dexter’ ha sido uno de los mejores estrenos de los últimos años, así que es un puesto más que merecido.
Una escena: La cabecera, que se repite episodio tras episodio y que probablemente es una de las mejores cabeceras de la historia de la televisión, evocando imágenes violentas con situaciones que Dexter vive a diario nada más levantarse. (Kyra)
13. Carnivale

Las alegorías acaban por salir caras. Siempre han sido difíciles de hacer, pero lo que intentó Daniel Knauf con ‘Carnivale‘ era demasiado excesivo (en todos los terrenos) como para que la serie pudiese concluir. Pese a acabar en el cajón de las series a las que les cerraron el paso antes de tiempo, a la producción de la HBO le dio tiempo a plantear un nuevo escenario de la guerra entre el bien y el mal, entre Satanás y Dios, en medio de la Gran Depresión y con un circo ambulante de freaks como grandes protagonistas.
Grandes actores, un diseño de producción abrumador, un conjunto de actores estupendos y algunos de los secundarios más interesantes de la narrativa televisiva de la década. Eso es lo que hace que la fábula de ‘Carnivale‘ esté en uno de los puestos altos de nuestra lista. Crea división de opiniones y necesita que el espectador le dé muchísimo más que a otras producciones televisivas. Pero ahí radica también lo fascinante de una historia donde la lentitud se vuelve intensidad. Si alguna ve se ha hecho algo similar a ‘Twin Peaks’, eso ha de ser ‘Carnivale’.
Una escena: La hija de Justin intentando que el bien y el mal no dejen de batallar, en la última secuencia de la serie. Por todo lo que dejó abierto, por la cantidad de tramas sin resolver y por lo cruel de los presupuestos televisivos, es el momento definitorio del exceso de ‘Carnivale’. (P. Roberto J.)

Sólo tengo palabras de agradecimiento para ‘Six feet under’. Para empezar, gracias por poner a nuestra disposición semejante lista de actores y actrices, que hicieron en esta serie un trabajo que para mí alcanza el grado de conmoción. Parece imposible que se pudiese llegar a sentir como propias las vidas de estos personajes, siempre a la deriva, pero los guiones, excepcionales, son la materia de la que se hace la realidad.
Una serie ambientada en una funeraria con personajes que viven más cerca de la muerte que de la vida y con episodios que empiezan con una defunción. Un drama consistente, directo a las emociones más viscerales de cualquiera, infinito en sus matices y concreto en la sensación constante de pérdida, de vida que se diluye ante cada error. Cada paso que dan los personajes les aleja más de lo que quieren ser y les acerca más a nosotros. No son perfectos, pero quién quiere perfección pudiendo tener realismo cruel, puro y duro.
Una escena: La de la hoguera del final del cuarto episodio de la tercera temporada. El fuego como redención en una serie ambientada en una funeraria. Me parece impresionante. (Ruth)
17. Phineas y Ferb

Que una serie animada se cuele entre las veinte primeras posiciones dice mucho de su calidad. Como ya comentamos hace tiempo, Phineas y Ferb es una de las mejores series de la animación actual, hecha para niños pero que entretiene por igual a gente de todas las edades. Sus capítulos de 20 minutos sin ninguna pretensión hacen que te quedes pegado al asiento con una sonrisa en la cara, ya que todo lo que ocurre llama tu atención y, aunque sepas casi siempre lo que va a pasar, te quedas a verlo para ver la manera en que lo van a hacer
Sus historias imaginativas y sus canciones son los puntos más fuertes de esta serie de Disney. Y por supuesto Perry ¿cómo han sido capaces de hacer un personaje tan genial siendo un ornitorrinco que no habla y solo rasga los dientes? Pues por eso, se merece el puesto 17.
Una escena: la canción de “Mi chico me habla así” es uno de los mejores, y más pegadizos, momentos de la primera temporada. (Manuls)
16. Futurama

Cuando Fry cayó en la cápsula de criogenización consiguió el pasaporte a una vida mejor: amigos, aventuras y una realidad anclada en el fatalismo de una sociedad sin límites tecnológicos pero totalmente deshumanizada. Él ganó un futuro y su pandilla consiguió un pasado. Esta combinación perfecta es la que guía la serie por mundos que, a pesar de ser muy lejanos, son el reflejo de un presente que se satiriza hasta el extremo y ahí está su genio. En el fondo es ciencia ficción y sirve para revisar la actualidad.
Con unos personajes elaborados hasta el detalle más nimio, componen entre todos uno de los mosaicos más reveladores de la ficción actual y sus personalidad encuentran paralelismos en el día a día. En el contexto del siglo XXXI los personajes tienen que hacer frente a situaciones rocambolescas marcadas siempre por conductas humanas en escenarios futuristas y la inclusión de personajes criogenizados de la historia reciente, incluso vivos, dibujan un panorama de desolación respecto a las posibilidades de evolución del ser humano. Por suerte tenemos a robots, marcianas y mutantes para ayudarnos y la serie abunda en referencias freaks, guiño constante a los expectores.
Una escena: Me quedo con el primer capítulo de la tercera temporada que en España se llamó “Amazonas con ganas”. El momento de la muerte por kiki me parece insuperable. (Ruth)
15. Veronica Mars

Una serie que habla de una chica de instituto que se dedica a investigar crímenes es, en principio, difícil de recomendar, pero una vez le pones a alguien los primeros minutos de ‘Veronica Mars‘ queda convencido de verla.
El argumento adulto mezclado con temas de instituto es su principal baza, ya que gracias a ello ‘Veronica Mars‘ no llegó a ser nunca una simple procedimental, sino que era un conjunto de pequeñas historias que confluían en un argumento global que terminaba normalmente en el final del temporada. Si a esto le añadimos unos diálogos tan originales y complejos dignos de cualquier película de Tarantino, conseguimos la serie creadora de fenómeno fan que fue ‘Veronica Mars‘. Mención aparte Veronica, un personaje que te deja sin palabras con su personalidad y su actitud ante todas las situaciones en las que se encuentra.
Una escena: Episodio 21, primera temporada. Una fiesta organizada por el padre de Logan y este coge de la mano a Veronica para defenderla delante de todos comentando que si alguien tiene un problema con Veronica (su novia en ese momento) está muerto para él. (Manuls)
14. Dexter

La vida de Dexter es bastante compleja. Por el día interpreta el papel de experto forense para la policía de Miami, pero por la noche sale el asesino que lleva dentro para acabar con los delincuentes a los que la justicia ha dejado libres injustamente. De esta forma, sacia su sed de matar.
‘Dexter‘ no sólo está en esta posición por su original argumento, sino por lo cuidada que está en todos los aspectos (música, ambientación, fotografía,...), lo que engancha, lo bien que sabe atraer a los espectadores temporada tras temporada y por las polémicas que ha creado desde su estreno. Casi nadie pone en duda que ‘Dexter’ ha sido uno de los mejores estrenos de los últimos años, así que es un puesto más que merecido.
Una escena: La cabecera, que se repite episodio tras episodio y que probablemente es una de las mejores cabeceras de la historia de la televisión, evocando imágenes violentas con situaciones que Dexter vive a diario nada más levantarse. (Kyra)
13. Carnivale

Las alegorías acaban por salir caras. Siempre han sido difíciles de hacer, pero lo que intentó Daniel Knauf con ‘Carnivale‘ era demasiado excesivo (en todos los terrenos) como para que la serie pudiese concluir. Pese a acabar en el cajón de las series a las que les cerraron el paso antes de tiempo, a la producción de la HBO le dio tiempo a plantear un nuevo escenario de la guerra entre el bien y el mal, entre Satanás y Dios, en medio de la Gran Depresión y con un circo ambulante de freaks como grandes protagonistas.
Grandes actores, un diseño de producción abrumador, un conjunto de actores estupendos y algunos de los secundarios más interesantes de la narrativa televisiva de la década. Eso es lo que hace que la fábula de ‘Carnivale‘ esté en uno de los puestos altos de nuestra lista. Crea división de opiniones y necesita que el espectador le dé muchísimo más que a otras producciones televisivas. Pero ahí radica también lo fascinante de una historia donde la lentitud se vuelve intensidad. Si alguna ve se ha hecho algo similar a ‘Twin Peaks’, eso ha de ser ‘Carnivale’.
Una escena: La hija de Justin intentando que el bien y el mal no dejen de batallar, en la última secuencia de la serie. Por todo lo que dejó abierto, por la cantidad de tramas sin resolver y por lo cruel de los presupuestos televisivos, es el momento definitorio del exceso de ‘Carnivale’. (P. Roberto J.)
lunes, 14 de diciembre de 2009
Las mejores series del siglo XXI (Parte V)
Publicado por el sibarita
profesor wesley resprok
a las
22:05
24. Sons of Anarchy

Bienvenidos a Charming, un “encantador” pueblo en el norte de California hogar y cuna de Sons of Anarchy Motorcycle Club Redwood Original, SAMCRO o Sam Crow para los amigos. Un club de motoristas fuera de la ley que mantiene a raya a los narcotraficantes y demás bazofia que intenta meterse en Charming mientras realizan sus propios negocios fraudulentos. ‘Sons of Anarchy’ cuenta la historia de este club, desde el punto de vista de Jax Teller, hijo del fundador, que un día descubre un manuscrito de su padre sobre su visión del club. La lectura de este manuscrito le provoca inquietudes acerca del rumbo que está tomando el club, bajo el mando de Clay Morrow.
La historia de ‘Sons of Anarchy’ es sobre lo malo y lo peor, un mundo que solo ha conocido la violencia, donde la mierda suele salir a relucir, en el que se toman decisiones difíciles y se va por la delgada línea entre lo ilegal y lo incorrecto (por así decirlo). Si a eso le sumamos la trama shakespeariana presente, es decir, Jax, Clay y Gemma representando una versión motorista de ‘Hamlet’ nos encontramos con una serie que es simplemente genial. Una serie que te mantiene capítulo a capítulo deseando conocer las vivencias de Sam Crow y que nos ha regalado dos temporadas soberbias.
Una escena: Cualquiera con Katey Sagal tomando su papel de Matriarca o de Old Lady. Personalmente me encanta la escena en la que Gemma saca sus armas de mujer y destroza la cara a la chiquilla que se acostó con su hombre y es que esta mujer, escena en la que sale, escena en la que destaca. (Albertini).
23. How I met your mother

Hablar de ‘How I me your mother’ es hablar de la comedia más perfecta que ha habido en los últimos años. Bajo un argumento de flashback en busca de la madre de los chicos a los que está hablando se nos cuenta la vida de un grupo de amigos con personalidades diferentes y a la vez complementarias entre si.
La historia ha ido evolucionando a lo largo de las temporadas hasta tal punto que nos da igual ya quien es la madre, únicamente nos importa lo que les ocurra a Ted y compañía en el futuro. Cierto es que a medida que pasa el tiempo la historia ha ido bajado de calidad, pero tanto sus capítulos especiales como sus personajes entrañables hace que la quieras seguir viendo capítulo a capítulo.
Un momento: Hay tantos momentos que es complicado elegir uno, pero pero como tengo que quedarme con uno, el momento en el que Marshal le da al primera bofetada a Barney en el Slapsgiving Day es más que mítico. (Manuls).
22. Qué vida más triste

Borja y Joseba son como de la familia. Salidos de Internet y en constante conexión con el mundo real viven inmersos en la mediocridad del perdedor que dibuja la sociedad actual. Insisten una y otra vez en reafirmar su diferencia en cada acción. Cuanto más normales quieren ser, mayores son sus fracasos.
Estos modernos Zipi y Zape analizan con su ingenuidad la vida del moderno fracasado: el que pasando de los treinta aún vive con sus padres, no se come un rosco y se nutre de tecnología. Desde este prejuicio destrozan sin piedad todos los modelos establecidos, desde el trabajo hasta las relaciones sociales, pasando por el feminismo o la declaración de la renta. Nada se resiste al filtro de ‘Qué vida más triste’, que tritura todo lo convencional para enseñarnos que, pese a todo, lo triste realmente es la normalidad.
Una escena: Me quedo con el episodio “Be kind YouTube”, cuando borran YouTube y hacen vídeos interpretando a los personajes más famosos de la red. Tronchante. (Ruth).
21. House

El éxito de esta serie reside principalmente en la concepción de Gregory House como persona y profesional. El equipo de expertos que le rodea no sería lo mismo sin House y la magnifica interpretación de Hugh Laurie. Su particular vida y personalidad, y sus métodos de diagnóstico generan situaciones inesperadas para cualquier espectador, resolviendo cada extraña enfermedad como si de un crimen que debe ser descubierto se tratase. El trabajo previo de David Shore en escritos médicos, pacientes reales y el propio Sherlock Holmes para concebir al personaje del Doctor House han generado la receta perfecta para crear una personalidad médica única en televisión y dotar de un tono plenamente característico a la serie.
Las dualidades entre House como un médico especial y sobre todo diferente frente el resto de personajes de la serie, hacen que la trama tenga peso propio más allá de cada paciente, por extraño que sea su diagnóstico. La serie ha sido galardonada con 17 importantes premios alrededor del mundo y nominada en muchísimas ocasiones.
Una escena: La decisión de House sobre su problema en la pierna frente a todo lo que le rodeaba. (Juan Polo).
20. The Shield

El triunfo del estilo y de la unión de estética y narración. En medio de un panorama televisivo donde los procedimentales parten la pana, ‘The Shield’ apuesta por recuperar parte del tono de ‘Canción Triste en Hill Street’ pero mezclándolo con el cinema-verité. Una serie inconformista y brutal, que nos enseña nuestro reflejo oscuro en el espejo y nos hace preguntarnos si estaríamos dispuestos a perder tranquilidad y seguridad vital a cambio de deshacernos de algunos hombres de moral dudosa que nos sirven y nos protegen… del modo que sea.
Violencia y mala baba policial contados con mucho gusto. Como si a las películas de Tarantino les extirpasemos todo atisbo de (auto)parodia y a sus personajes les quitásemos la cháchara. Las dosis de fascinación suficiente para reconciliar a cualquiera con el género policíaco.
Una escena: El cliffhanger del episodio piloto. Hay que verla para saber por qué es tan especial. (P. Roberto J.).
19. Roma

Todos hemos leído historias sobre el paso de la República al Imperio en la Roma clásica, pero nunca habíamos visto ese periodo como nos lo enseñaron las dos temporadas de ‘Roma’. Apostando por el mayor realismo y el mayor rigor histórico posible, la serie nos muestra las intrigas por el poder, las luchas entre las familias que dominaban Roma, las campañas bélicas de las legiones y la vida cotidiana de los romanos sin ahorrarse la violencia, la sangre, la suciedad, el color profuso de sus estatuas y templos y el sexo explícito.
A veces podía no ser más que un culebrón glorificado, pero qué gran culebrón. Ha sido la serie más cara de la televisión reciente, por culpa en parte de que se construyeran unos enormes decorados en los estudios romanos de Cinecittá, y se las ingenió para que acontecimientos históricos y personajes de los que creíamos saberlo todo nos mostraran lados poco vistos y pudieran llegar a sorprendernos. Las series históricas no pueden verse igual después de ‘Roma’.
Una escena: El asesinato de Julio César, visto una y mil veces en la televisión y el cine, recibe el mismo tratamiento realista e intenso que preside toda la serie. (Marina Such).

Bienvenidos a Charming, un “encantador” pueblo en el norte de California hogar y cuna de Sons of Anarchy Motorcycle Club Redwood Original, SAMCRO o Sam Crow para los amigos. Un club de motoristas fuera de la ley que mantiene a raya a los narcotraficantes y demás bazofia que intenta meterse en Charming mientras realizan sus propios negocios fraudulentos. ‘Sons of Anarchy’ cuenta la historia de este club, desde el punto de vista de Jax Teller, hijo del fundador, que un día descubre un manuscrito de su padre sobre su visión del club. La lectura de este manuscrito le provoca inquietudes acerca del rumbo que está tomando el club, bajo el mando de Clay Morrow.
La historia de ‘Sons of Anarchy’ es sobre lo malo y lo peor, un mundo que solo ha conocido la violencia, donde la mierda suele salir a relucir, en el que se toman decisiones difíciles y se va por la delgada línea entre lo ilegal y lo incorrecto (por así decirlo). Si a eso le sumamos la trama shakespeariana presente, es decir, Jax, Clay y Gemma representando una versión motorista de ‘Hamlet’ nos encontramos con una serie que es simplemente genial. Una serie que te mantiene capítulo a capítulo deseando conocer las vivencias de Sam Crow y que nos ha regalado dos temporadas soberbias.
Una escena: Cualquiera con Katey Sagal tomando su papel de Matriarca o de Old Lady. Personalmente me encanta la escena en la que Gemma saca sus armas de mujer y destroza la cara a la chiquilla que se acostó con su hombre y es que esta mujer, escena en la que sale, escena en la que destaca. (Albertini).
23. How I met your mother

Hablar de ‘How I me your mother’ es hablar de la comedia más perfecta que ha habido en los últimos años. Bajo un argumento de flashback en busca de la madre de los chicos a los que está hablando se nos cuenta la vida de un grupo de amigos con personalidades diferentes y a la vez complementarias entre si.
La historia ha ido evolucionando a lo largo de las temporadas hasta tal punto que nos da igual ya quien es la madre, únicamente nos importa lo que les ocurra a Ted y compañía en el futuro. Cierto es que a medida que pasa el tiempo la historia ha ido bajado de calidad, pero tanto sus capítulos especiales como sus personajes entrañables hace que la quieras seguir viendo capítulo a capítulo.
Un momento: Hay tantos momentos que es complicado elegir uno, pero pero como tengo que quedarme con uno, el momento en el que Marshal le da al primera bofetada a Barney en el Slapsgiving Day es más que mítico. (Manuls).
22. Qué vida más triste

Borja y Joseba son como de la familia. Salidos de Internet y en constante conexión con el mundo real viven inmersos en la mediocridad del perdedor que dibuja la sociedad actual. Insisten una y otra vez en reafirmar su diferencia en cada acción. Cuanto más normales quieren ser, mayores son sus fracasos.
Estos modernos Zipi y Zape analizan con su ingenuidad la vida del moderno fracasado: el que pasando de los treinta aún vive con sus padres, no se come un rosco y se nutre de tecnología. Desde este prejuicio destrozan sin piedad todos los modelos establecidos, desde el trabajo hasta las relaciones sociales, pasando por el feminismo o la declaración de la renta. Nada se resiste al filtro de ‘Qué vida más triste’, que tritura todo lo convencional para enseñarnos que, pese a todo, lo triste realmente es la normalidad.
Una escena: Me quedo con el episodio “Be kind YouTube”, cuando borran YouTube y hacen vídeos interpretando a los personajes más famosos de la red. Tronchante. (Ruth).
21. House

El éxito de esta serie reside principalmente en la concepción de Gregory House como persona y profesional. El equipo de expertos que le rodea no sería lo mismo sin House y la magnifica interpretación de Hugh Laurie. Su particular vida y personalidad, y sus métodos de diagnóstico generan situaciones inesperadas para cualquier espectador, resolviendo cada extraña enfermedad como si de un crimen que debe ser descubierto se tratase. El trabajo previo de David Shore en escritos médicos, pacientes reales y el propio Sherlock Holmes para concebir al personaje del Doctor House han generado la receta perfecta para crear una personalidad médica única en televisión y dotar de un tono plenamente característico a la serie.
Las dualidades entre House como un médico especial y sobre todo diferente frente el resto de personajes de la serie, hacen que la trama tenga peso propio más allá de cada paciente, por extraño que sea su diagnóstico. La serie ha sido galardonada con 17 importantes premios alrededor del mundo y nominada en muchísimas ocasiones.
Una escena: La decisión de House sobre su problema en la pierna frente a todo lo que le rodeaba. (Juan Polo).
20. The Shield

El triunfo del estilo y de la unión de estética y narración. En medio de un panorama televisivo donde los procedimentales parten la pana, ‘The Shield’ apuesta por recuperar parte del tono de ‘Canción Triste en Hill Street’ pero mezclándolo con el cinema-verité. Una serie inconformista y brutal, que nos enseña nuestro reflejo oscuro en el espejo y nos hace preguntarnos si estaríamos dispuestos a perder tranquilidad y seguridad vital a cambio de deshacernos de algunos hombres de moral dudosa que nos sirven y nos protegen… del modo que sea.
Violencia y mala baba policial contados con mucho gusto. Como si a las películas de Tarantino les extirpasemos todo atisbo de (auto)parodia y a sus personajes les quitásemos la cháchara. Las dosis de fascinación suficiente para reconciliar a cualquiera con el género policíaco.
Una escena: El cliffhanger del episodio piloto. Hay que verla para saber por qué es tan especial. (P. Roberto J.).
19. Roma

Todos hemos leído historias sobre el paso de la República al Imperio en la Roma clásica, pero nunca habíamos visto ese periodo como nos lo enseñaron las dos temporadas de ‘Roma’. Apostando por el mayor realismo y el mayor rigor histórico posible, la serie nos muestra las intrigas por el poder, las luchas entre las familias que dominaban Roma, las campañas bélicas de las legiones y la vida cotidiana de los romanos sin ahorrarse la violencia, la sangre, la suciedad, el color profuso de sus estatuas y templos y el sexo explícito.
A veces podía no ser más que un culebrón glorificado, pero qué gran culebrón. Ha sido la serie más cara de la televisión reciente, por culpa en parte de que se construyeran unos enormes decorados en los estudios romanos de Cinecittá, y se las ingenió para que acontecimientos históricos y personajes de los que creíamos saberlo todo nos mostraran lados poco vistos y pudieran llegar a sorprendernos. Las series históricas no pueden verse igual después de ‘Roma’.
Una escena: El asesinato de Julio César, visto una y mil veces en la televisión y el cine, recibe el mismo tratamiento realista e intenso que preside toda la serie. (Marina Such).
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